BOM Triporteur From Heaven

Como si cada vez que hablamos de esta marca volvemos a contar todo lo de sus maltas especiales BOM y lo de que por tanto no adjudican estilos a sus cervezas… pues sería un rollo. Por lo que podéis ver que ya hablamos de ello en los enlaces.

Y así nos vamos directamente hoy a la cerveza que se supone nos llega del mismísimo cielo. Una rubia dorada de brillos cobrizos, con abundante espuma blanca de persistencia media, pegajosa y rocosa. Buena presencia para una cerveza belga, sobre todo en copa tulipa.

El aroma es a lúpulo (destacan Cascade y Styrian Golding) con notas cítricas y especiadas, y también presencia de la levadura. En boca la malta es pan levemente tostado, mucha fruta y recuerdo a pomelo. La única pega es su elevada carbonatación en boca: resulta refrescante, pero intensa para el sabor.

Y, dado que no ponen estilo, pues habrá que intentarla definir un poco como algo a caballo entre una Blonde belga y una Pale Ale (belga también). Con su 6,2% ABV está bien para acompañar pasta con queso o quesos sin pasta.

“Mi opinión en un Tweet:” No te llevará al séptimo cielo, pero me vale: vivo en un segundo. Nota: Bien alto.

Elige la Cerveza a Catar (6)

Vuelve la sección en la que dejamos en vuestras manos (esperamos que “inocentes” al menos hasta que se demuestre lo contrario) elegir qué cerveza de las que os proponemos os apetece ver comentada en El Jardín del Lúpulo.

Hemos seleccionado estas tres botellas, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!

The Beer Times (212)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Retomamos la publicación del dominical especializado (y automático) que recopila abundantes enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: Hold The Line

Venga, ya, coño. ¡Queremos ver un anuncio de cerveza en la televisión que sea nuevo y que tenga buena música! Compañías cerveceras… den de beber cerveza a sus creativos del departamento de marketing, a ver si así son más creativos...

Porque, como siempre últimamente, para no dejar morir esta sección hemos tenido que bucear en la hemeroteca cervecera y rescatar un anuncio en el que modificaban sutilmente la letra de esta canción de Toto, Hold the line.

Schwaben Bräu Das Schwarze

Desde Stuttgart, Alemania, nos llega hoy esta cerveza de Dinekelacker- Schwaben Bräu, cuyo nombre, Das Schwarze, igual te suena haberlo leído en algún supermercado y que significa “La negra”. Se presenta como es habitual en las cervezas germanas en formato de medio litro y con un tapón de tipo gaseosa poco habitual hoy en día que hace las delicias de los cerveceros caseros.

Al servirla en la copa vemos que tiene un color marrón muy oscuro con toques rojizos y que se corona con una capa de espuma beige cremosa de retención media-alta. En nariz encontramos notas a tostada muy tostada y atemperándola un poco, pueden llegar a aparecer notas de café, pero muy sutiles. Se trata de una cerveza de tipo lager bastante simple, que no tiene demasiados aromas.

Al trago notamos un cuerpo más bien ligero y toques a malta tostada (muy tostada) que no llaman mucho la atención. Incluso si eres de paladar fino podrás percibir las sutiles notas a chocolate que aparecen. El lúpulo está más bien ausente y su amargor no es demasiado notable, además de desaparecer muy pronto.

Estamos sin duda ante una cerveza de precio medio-bajo que puedes comprar en supermercado, puede incluso que en pack con vaso incluido. No esperes tampoco emborracharte con el medio litro, pues solo tiene un 4,9% ABV y tampoco invita a beber más de una.

“Mi opinión en un Tweet:” Si te molan las lager oscuras dale una oportunidad, porque no te costará demasiado encontrarla (ni pagarla). Nota: Suficiente.

La Caña de Cerveza Perfecta

Ha salido ya el vídeo en el cual, tras contactar con nosotros, aparecemos charlando con El Comidista sobre cómo servir bien las cañas de cerveza. Rodrigo Valdezate, uno de los Jardineros fundadores, aparece en él elegantemente vestido (como es su tradición) y, gracias a las artes de la edición y el montaje, derrochando locuacidad sobre el tema en dos minutos. Por si no habíais visto dicha aparición, aquí la dejamos:



Pero la verdad es que Rodrigo había hablado durante mucho más rato, por los codos podríamos decir (como también es su tradición) y le habíamos preparado un guion más extenso (del que sabiamente han elegido para el vídeo algunas de las cosas más importantes). Solo que creemos que sería interesante compartir con todos vosotros el texto completo (avisando de que esta entrada es bastante más larga de lo habitual), para que todos podamos aprender a tirar “La caña perfecta”.

Y, lo primero que hay que aclarar, obviamente, es que estemos hablando de una buena cerveza (la calidad es lo principal) y que el que la sirve conozca y mime dicho producto. Eso es lo primordial. A partir de ahí podemos empezar a cuidar otras cosas, como la vajilla cervecera. Porque que es recomendable usar el vaso adecuado, para el estilo y para el servicio: no es lo mismo una caña de rubia, tipo Pilsner que una Stout negra (cada una tiene su vaso típico o tradicional, y sus medidas recomendadas).

El vaso o copa elegido ha de estar en buenas condiciones: limpio y aireado, guardado boca arriba (para que no acumule olores), salvo que esté colgado o con una rejilla debajo. Si tiene polvo o residuos de jabón, lo verás porque se le quedan las burbujas pegadas a la superficie al servirla. Esto queda feo e indica un vaso que no está del todo limpio.

La Justicia y la Cerveza (Parte 2)

Tras una primera parte de demandas, juicios y batallas legales relacionadas con la cerveza continuamos relatando algunas de las más importantes o llamativas, ya que se nos quedaron muchas en el tintero. Y es que, siendo la cerveza una de las bebidas más consumidas en el mundo, es lógico que la rodeen muchos litigios.

Por ejemplo, con otras bebidas, como el Champán francés, a cuyos representantes no les gustó que un cervecero inglés llamase a su cerveza ChampAle, ya que se parecía demasiado a Champagne. Pero el cervecero (pese a afirmar en su web que usa métodos de producción similares a los del vino espumoso) dijo que Champ era de “Champion” y ganó, el muy campeón.

Sin embargo, a veces es la cervecera la que tiene que cambiar su nombre. En España durante años llamamos Coronita a la cerveza que el resto del mundo llamaba Corona. No por cosas de la monarquía, como algunos creen, sino porque ya existía un vino con ese denominativo.

Claro que las cervezas también pelean por nombres en España contra otras cervezas. Por ejemplo, Cervezas La Sagra, de Toledo, tuvo que añadir el “La” para diferenciarse de Sagres, de Portugal, que recurrió el parecido de las marcas (y la sentencia -aún no firme- da la razón a los lusos sin atender a que ambas reciben sus nombres de sus respectivas regiones). Por contrapartida, Sagres tuvo que retirar en España su variedad Bohemia, por su gran parecido con la cerveza Bohio de La Sagra. ¡Donde las dan las toman!

Young's Bitter

Esta cerveza es la Bitter (estilo que recibe su nombre de su principal sabor asociado, el amargo) más básica y conocida de la casa de Charles Wells & Young's. Una cerveza sencilla diseñada para sentirte como en un pub inglés.

El color es oscuro para poder ser una “pale”, más ámbar apagado (aunque claro). La espuma es blanca y compacta, no muy abundante ya que la cerveza en sí tiene poca carbonatación. Pero la presencia es buena, en su vaso de pinta inglesa, “of course”.

El aroma es fresco, a lúpulo (de las variedades Fuggle y Golding) con notas frutales y herbales y a cereal (malta tipo Pale de la cebada Maris Otter y malta cristal) que le da un toque acaramelado. El sabor es amargo, como su nombre indica, pero equilibrado.

Es una de esas cervezas inglesas que gracias a su baja graduación (4,5% ABV), su acondicionamiento en botella y su carbonatación moderada, se beben casi solas. Quizá le falte un poco de interés a esta en concreto, pero no dejarás una gota en el vaso.

“Mi opinión en un Tweet:” De beber y beber cual hooligan. Nota: Bien.

Birroturismo: Tour de Geuze

Pocos estilos hay tan especiales como los de fermentación espontánea. Y dentro de estos, pocas cervezas hay que generen más partidarios o detractores que la familia de las Lambic. Desde las Lambic sin mezclar hasta las Gueuze, pasando por las cervezas con fruta y por las más comerciales Faro, todas ellas son definidas con calificativos que abarcan desde "cerveza podrida insalubre" hasta "maravilla gastronómica de primer orden". En la entrada que hoy nos ocupa hablaremos de una concentración de fanáticos de la cerveza ácida que se celebra de forma bianual desde hace 20 años: el Tour de Geuze. Tuvo lugar el fin de semana del 6 y 7 de mayo en el valle del río Senne, al sur de Bruselas, y pudimos asistir gracias a un viaje de prensa invitados por Visit Flanders y la oficina de Turismo de Bélgica: Flandes y Bruselas. .

Para entender bien el fenómeno Toer de Geuze, primero debemos hacer una pequeña retrospectiva. Hace 20 años, las cervezas de fermentación espontánea estaban al borde de la extinción. Eran elaboradas, literalmente, por seis chalados que vivían como podían. Estos seis chalados (los brewers y blenders de Boon, de Cam, de Troch, 3 Fonteinen, Timmermans y Lindemans) decidieron abrir un día (en octubre de 1997) sus puertas a los visitantes. Visitantes que eran escasos y mayormente belgas (por no decir totalmente belgas).

Decidieron repetir este evento cada dos años, dando así nacimiento a un Toer de Geuze que estuvo varias ediciones sobreviviendo en la penumbra cervecera. Como anécdota, Karel Goddeau de de Cam nos comentó que el año 2000 se pagaban 3€ por una botella de una de las mejores Geuze jamás creadas, la Millennium Geuze que elaboró junto a Armand Gaston de 3 Fonteinen. Pero como hemos podido ir apreciando desde hace unos diez años, con el boom del fenómeno craft, el mundo del Lambic ha crecido exponencialmente, y en 2015 el Toer de Geuze atrajo a 10.000 visitantes, obligando en cierta manera a los organizadores a alargar de uno a tres días la apertura de puertas este 2017.

Actualmente, participan en estas jornadas Boon, de Cam, de Troch, Hanssens, Lindemans, Mort Subite, Oud Beersel, Tilquin y Timmermans. Nuestra visita fue en autobús, organizada por HORAL (los mismos organizadores del Toer), y nos permitió visitar cuatro de estos lugares. Fue un día intenso, en el que durante siete horas y media bajamos el pH de nuestro organismo a base de cerveza ácida.

Entrada Nº 2.000 de El Jardín del Lúpulo

Parece mentira que fuese ya hace casi seis años, allá en 2011, cuando los tres primeros Jardineros nos propusimos empezar a escribir en internet sobre cerveza. Y empezamos un blog que, poco a poco y con regularidad, ha ido creciendo hasta ser un gran Jardín, como es ahora.

Y, a base de publicar una entrada al día (llueva o nieve o estemos de resaca, casi sin fallar), hemos alcanzado la cifra de 2.000 publicaciones ya. Superando por el camino el millón de páginas vistas acumuladas y habiendo sido visitados por más de 300.000 usuarios únicos.

Más de 500 cervezas reseñadas, concursos, sorteos, un centenar largo de debates, decenas y decenas de ferias pisadas, eventos y catas por toda la península… ¡La verdad es que no podemos quejarnos! Pero aunque los Jardineros originales, los nuevos y los Becarios estamos muy orgullosos de nuestro trabajo y de lo que hemos logrado…

Todo esto no sería posible sin vosotros, los que nos leéis. Los 8.800 que nos seguís en Twitter, los 7.600 de Facebook, y los que andáis por otros lados (como los 500 de Feedly, que son más difíciles de controlar). A todos vosotros queremos daros las gracias y dedicaros estas 2.000 entradas. ¡Nos leemos por mil más, al menos!


Sábado Cervecero Animado (30)

Estamos de fiesta hoy. Bueno, o preparando una fiesta. La verdad es que es mañana mismo y nos ha pillado un poco de sorpresa (y muy atareados de trabajo, como todo este año) así que no nos ha dado tiempo a preparar un evento como la que hicimos con la entrada nº 1000 de El Jardín del Lúpulo.

Pero vamos, hoy es la 1999 (con unas de nuestras secciones favoritas) y mañana… ¡Nosotros lo celebraremos! Con vosotros brindaremos en la distancia… aunque prometemos que en verano nos intentaremos animar a hacer algo y volver a invitaros a cerveza y regalos a todos los que os acerquéis cuando hagamos la fiesta de la entrada nº 2000. ¿Os animáis?



Arriaca Imperial Red IPA

Desde Guadalajara nos viene esta cerveza que sólo hacen en lata (pero que no os eche para atrás esto, recordad algunas de las ventajas de este envase y que cada vez más y mejores cerveceros apuestan por él, ya no es sólo para yonkis en los parques). ¡Y es todo un pepinazo!

Pero lo del pepinazo ya nos avisa lo de “Imperial” y sus 8,5% ABV. Lo de “Red” nos prepara para el color, obviamente. Y es que es rojiza (aunque un poco marrón rojiza), con una corona de espuma beis claro abundante y con buena persistencia.

El aroma nos confirma lo de “IPA”, ya que huele mucho a lúpulo (con un carácter moderno, americano) con notas resinosas y a fruta. Y en boca es muy amarga, con 99 IBU, pero a la vez muy dulce (mucha malta con sabores afrutados y a caramelo y toffe). Por lo que resulta compensado.

Pero sigue siendo un pepinazo. Ojo, que a un principiante le puede parecer excesivamente intensa. Pero si ya has probado alguna IPA española, esto te gustará (y posiblemente, más). Para que no se te suba demasiado recomendamos, igual que hacen en su web, acompañarla de comidas agridulces o fuertemente condimentadas. Y beber en vaso de pinta, claro.

“Mi opinión en un Tweet:” Cada palabra de su nombre se explica por sí sola. Hasta la graduación puede ser la calificación. Nota: Notable alto.

Top 5 Cervezas en Untappd

Hace un tiempo comentábamos en nuestras redes sociales que las cervezas mejor valoradas tenemos en la aplicación de Untappd (para compartir y valorar las cervezas que te tomas con tus followers) nos sorprendían por ser la mayoría un producto medianamente clásico y asequible. Nada de cosas muy frikis, modernas o snob. Por ello hemos creído que merece que seleccionemos las 5 cervezas que en nuestra opinión sin duda merecerían 5 estrellas en dicha aplicación, ahora y siempre.

Samuel Smith's Imperial Stout (7% alc.). Una de nuestras cervezas favorita-de-toda-la-vida. De las primeras que nos abrieron los ojos al beber cerveza como placer (más allá de embriagarnos cual adolescentes) y por lo tanto la primera que reseñamos cuando hace años empezamos esta web. ¡No podía no encabezar esta lista! Una delicia de cerveza negra inglesa llena de sabor a chocolate, café y malta.

Trappistes Rochefort 10 (11,3% alc.). Aunque se llame “Diez”, ojo que tiene todavía más alcohol. Pero no miente en la nota, es un 10. Matrícula de honor. Una de las cervezas más potentes y sin embargo, agradables. Compleja, intensa, sabrosa. Y un verdadero ejemplo de cerveza de abadía trapense belga, que demuestra que se hicieron famosas por algo.

Shepherd Neame Spitfire (4,5% alc.). La cerveza inglesa en general siempre ha estado entre nuestras favoritas. Su baja carbonatación y el poco alcohol, y que hasta las cervezas que llaman “amargas” o “fuertes” son relativamente suaves o compensadas hacen que podamos beber muchas. Y más si tiene el perfil equilibrado con presencia de maltas en boca y de lúpulo en nariz de esta Ale estilo Bitter. ¡Muy recomendable!

Weltenburger Kloster Barock Dunkel (4,7% alc.). De una de las cervecerías más antiguas del mundo (desde 1050, ahí es nada, dentro de poco cumplen un milenio) nos llega una cerveza que, aunque puedas creer que es de trigo por el formato de medio litro alemán, es de cebada. Y oscura, que es lo que significa Dunkel. Pero es sabrosa e interesante pese a su bajo alcohol.

BrewDog Dead Pony Club (3,8% alc.). Esta quizá sea la cerveza más moderna de esta lista, pero es que combina perfectamente lo que decíamos antes que nos gustaba de las cervezas inglesas, junto con un toque moderno rollo Pale Ale americana (mucho más lúpulo, vamos). Por eso repetimos de ella a menudo y la valoramos bien. Ideal para primeras horas o picoteos por ahí.

Estas cinco cervezas son algo que si no habéis probado (ya os vale, cerveceros) debéis probar al menos una vez en la vida. Productos clásicos (o relativamente clásicos) que se encuentran sin problemas fácilmente. Y que nos sirven de base para conocer o juzgar los siguientes estilos de cerveza que vayamos probando, ya que muchas veces nos olvidamos de los orígenes. Ah, y podéis comprobar otras cervezas bien (o mal) valoradas siguiéndonos en Untappd, claro.

Vasos para Cerveza: Tulipa

No podemos dejar pasar más tiempo esta sección sin comentar una de las que para nosotros son las vajillas más esenciales del mundo cervecero: la copa tipo Tulipa, tan habitual en las marcas de cerveza belgas por su versatilidad.

Es una copa, con pie, amplia en la parte inferior y que luego se estrecha a media altura, para abrirse de nuevo un poco en la boca, con una entrada ancha. Vamos, un poco como la flor de un tulipán, por lo que recibe ese nombre tan bonito.

Este diseño sirve para recoger bien la abundante cabeza de espuma que suelen tener las cervezas belgas. El pie y la forma redonda ayudan a conservar la temperatura. Y la parte principal ancha que luego se estrecha crea y retiene más los aromas.

Es ideal por lo tanto para las cervezas belgas a las que ha estado asociado (Strong Golden o Dark Ales), así como Biere de Garde o Saison, además de para las IPAs o incluso las Imperial Stout. Un vaso muy bonito, cómodo, agradecido y versátil que no puede faltar en vuestra estantería.

La Justicia y la Cerveza (Parte 1)

Últimamente en el mundo cervecero se ha hablado mucho de las demandas que ha puesto la cervecera Craft escocesa Brewdog a dos pubs del Reino Unido por usar palabras que la marca consideraba “suyas”. Por ejemplo, a uno llamado Draft Punk, y a otro llamado Lone Wolf. Lo curioso es que venga de parte de los mismos que contestaron a otra demanda judicial cambiándose legalmente los nombres a Elvis para demostrar que la propiedad de un nombre tan genérico es difícil de defender con pleitos.

Pero no hay que irse tan lejos para encontrar un ejemplo de litigio similar. Hace sólo un par de años que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid dio la razón a la empresa Mahou-San Miguel frente a la iglesia por el uso de la marca “Mezquita de Córdoba”. Curiosamente, pese a esto esta cerveza ha sido sustituida del catálogo por la “Alhambra Reserva Roja”. ¿Tendrá algo que ver?

Otro de los casos más conocidos es el de la cerveza americana propiedad de Anheuser-Busch InBev, Budweisser, un nombre de cerveza cuyo origen europeo ha llevado a tener múltiples litigios con otra marca checa: Budějovický Budvar, que tiene una cerveza de igual nombre. En muchos casos, estos conflictos acaban haciendo que la misma cerveza tenga un nombre en unos países y otro en otros (como es el caso de la cerveza belga Bush, que por no discutir con la multinacional anteriormente mencionada, bautizó fuera de sus fronteras su cerveza como Scaldis)

Y sin dejar de lado a AB-Inbev, estos fueron condenados hace dos años a indemnizar a sus consumidores por hacerles creer que tras la adquisición de Beck’s por la compañía (y con la producción elaborada en su planta de St. Louis) esta seguía siendo una cerveza alemana. ¡Ojo al dato, que como este hay muchos casos!

Affligem Tripel

Ya sabéis que desde que bebemos las cervezas, libreta en mano, y tomamos las notas de cata hasta que la reseña aparece por aquí suele pasar un tiempo. Por eso a veces nos preguntamos… ¿Cómo puede ser que aún no hayamos comentado tal cerveza, si es una de las clásicas? Pues un poco nos ha pasado eso con esta.

Y es que Affligem es una de las cervezas de abadía belgas más distribuidas y conocidas, y su cerveza de estilo Triple (o Tripel) es la más potente de su gama. En el cáliz tiene color ámbar anaranjado, ligeramente opalina por su segunda fermentación en botella, y coronada por una espuma blanca y esponjosa.

El aroma que tiene es afrutado y especiado (debido principalmente a las maltas ya la levadura), con notas de caramelo. En boca comienza con las mismas características, pero además destaca su carácter anaranjado y su final amargo y seco.

Quizá lo que más habría que destacar es su buen equilibrio, que además oculta sus nada despreciables 9,5% ABV. Ojo que esto lo hace una cerveza peligrosa que se disfrutará más maridando con un plato de pasta carbonara, por ejemplo, y bebiéndola a una temperatura no muy fría (entre 7 y 9ºC).

“Mi opinión en un Tweet:” Como no aparenta el alcohol… ¡Ten el triple de cuidado! Nota: Notable.

The Beer Times (210)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Si ayer no nos vistes, aún puedes venir a beber con nosotros y comentar el periódico de los enlaces sobre cervezas.

Hoy, Feria en San Sebastián de los Reyes

Hoy nos pasaremos el día en la I Feria de la Cerveza Artesanal de San Sebastián de los Reyes. Tenemos allí programadas entre hoy y mañana (que la feria empezó ayer pero dura hasta el domingo) varias catas de cerveza que nosotros dirigimos.

Son para diferentes niveles e intereses. Hay cata de iniciación (con estilos más “sencillos” y explicaciones básicas para aprender sobre cerveza), cata de estilos extremos (con cervezas “raras” y elaboraciones menos corrientes) y cata de maridaje (para descubrir nuevas combinaciones de sabores).

Algunas están ya llenas, pero para otras queda alguna plaza. No dejéis de preguntar si os acercáis y estáis interesados. Si no, siempre podréis echar un ojo mientras las damos, creemos.

Y si lo de las catas no va con vosotros, que sois más de beber por libre, cuando no estemos trabajando estaremos también bebiendo libremente por ahí, y nos encantará saludaros y beber con vosotros si nos encontramos.

Maridaje: Conceptos Básicos (1)

Queremos ir introduciendo poco a poco conceptos más avanzados de la combinación de bebida y comida (en este caso centrándonos en la cerveza, claro). A esto también se le conoce como maridaje. Y siempre hemos hablado de ello, habitualmente en cada reseña de cerveza, tras la cata, indicando con que alimento combinaría bien.

Pero otras veces hemos dedicado secciones a recomendar cervezas para los platos más típicos de la navidad en las diferentes regiones de España. O incluso propusimos debates en los que contar vuestras experiencias personales con los maridajes cerveceros.

Ahora queremos ir más allá, y tratar una serie de conceptos básicos para luego irnos adentrando en los diferentes factores a tener en cuenta a la hora de combinar cerveza y platos. Con ejemplos prácticos, desde luego. Y hoy empezaremos con lo primero: los Tipos de maridaje.

Y podemos distinguir dos o tres tipos básicos de maridaje: El primero, Maridaje por Afinidad, en el que podemos distinguir a su vez dos clases. Cuando la cerveza y la comida comparten sabores muy similares, podemos hablar de Maridaje por Acompañamiento (o semejanza). Este es el caso de las cervezas negras tipo Stout y el chocolate, por ejemplo. Cuando la cerveza y la comida no comparten sabores concretos, pero entran en armonía y se refuerzan, hablamos de Maridaje por Complementación. Esto ocurre por ejemplo con platos de pasta y especias y cervezas de estilo Belgian Strong Golden Ale.

Por otro lado, encontramos el Maridaje por Contraste, en el que las características del alimento y de la cerveza son muy diferentes, pero precisamente eso es lo que hace que combinen bien. Un buen ejemplo de esto son las cervezas lupuladas y carbonatadas, como una Hoppy Lager, usándose para limpiar el paladar y refrescar con la comida especiada o pesada y grasa, como un taco mejicano. ¿Cuál creéis que os gustará más?

Spaten Oktoberfestbier

Para celebrar lo que sea hay que aprender de las grandes celebraciones. ¡Y apuntar alto! ¿Que te casas y eres el príncipe de Baviera? Pues montas la Oktoberfest. ¿Que has aprobado una examen con un 6? Pues no te cortes y celébralo a lo grande también. Monta tu propia Oktoberfest, aunque sea en mayo. Lo único que necesitas es que no falten cervezas como esta.

Bueno, valdría cualquier cerveza. Pero mejor si es alemana, de baja fermentación, cumple con su ley de la pureza (Reinheitsgebot, vigente desde 1516 hasta hace bien poco), es de estilo Märzen (con cierta densidad) y está hecha en Múnich. Vamos, como esta.

Pero dejemos de hablar y comencemos a beber esta cerveza rubia dorada y brillante, limpia. Admiremos su burbuja fina y no muy abundante pero que genera una espuma compacta y pegajosa (aunque tampoco muy abundante ni persistente). Olamos su aroma a pan y grano, maltoso y ligeramente empalagoso. Luego el sabor es dulce, pero al final compensa con cierto amargor del lúpulo.

No sabemos si será la primera realmente -como hemos leído por ahí-, pero es cierto que es buen ejemplo de lo que es una cerveza de las que sirven en la verdadera Oktoberfest. Un poco más alcohólica de lo normal, pero sin pasarse (5,9% ABV), ideales para acompañar el pollo asado (el gran olvidado en nuestras copias de la fiesta), el codillo y las salchichas.

“Mi opinión en un Tweet:” Los sabores de octubre en Alemania en tu vaso, cuando quieras. Nota: Bien.

Aroma: Tostadas

Las cervezas pueden tener, entre otros muchos aromas (como vamos viendo en esta sección) unos cuantos aspectos organolépticos que nos recuerdan al pan y a otros productos de panadería. ¡Es muy lógico! Si lo piensas, comparte la mitad de los ingredientes, incluyendo uno fundamental: el cereal.

Además, en ambos casos, estos cereales (el trigo, o la malta de cebada, o ambos) pasan por procesos en los cuales el calor produce en ellos las famosas (famosas porque os hemos hablado de ellas en anteriores ocasiones, al menos) reacciones de Maillard, en las que un azúcar y una proteína se unen, dotándoles de sabores, aromas y pigmentos coloreados (de colores “tostados”, del amarillo al marrón oscuro, casi negro).

A estos pigmentos se les llaman melanoidinas. Seguro que os suenan porque, como ya os dijimos, hay una malta que se llama así. Y son el producto que “tizna” nuestras tostadas cuando las metemos en la tostadora. Por eso, tanto la cerveza como nuestro desayuno pueden compartir estos aromas (y nombres y colores, ya que a las cervezas “tostadas” se les llama así por el color que les dan las maltas oscuras).

Para aprender a reconocerlo, nuestro consejo es que cojáis diferentes tipos de pan y los tostéis a diferentes potencias o tiempos, para que queden desde “crujientito” a “chamuscado”, y los oláis. Y, por no tirarlo, aprovechad para acompañarlo de patés, quesos y unas cervezas tostadas, claro.

Maltas: Crystal

Hoy os hablaremos de la malta Crystal, también conocida con el nombre del grupo de maltas al que pertenece, las maltas caramelo. Las maltas crystal o caramelo tienen un aporte contundente tanto en el sabor como en el color de la cerveza.

El rango de color es muy amplio, de entre 10-200 SRM. Debido a las diferencias dentro de este tipo de malta, las dividiremos en dos grupos: las maltas crystal claras (de 10-60 SRM) y las maltas crystal oscuras (60-200 SRM). Ambos grupos se usan en cantidades pequeñas junto con maltas base debido al amargor que aportan y a la falta de actividad enzimática, que no les permite transformar sus azúcares solas.

Las maltas crystal claras son las que pasan menor tiempo en el proceso de tostado. Se usan frecuentemente cuando se busca que su sabor sea el que predomine en la cerveza, ya que sus sabores y aromas son limpios. Estos aromas y sabores suelen recordar al caramelo y al toffee. En el caso de las maltas crystal oscuras, como es de lógica, pasan más tiempo en el proceso de tostado. Las notas que aportan se acercan más al azúcar quemado y son menos limpias que las de las maltas crystal más claras. Por esto mismo suelen emplearse en menor cantidad para aportar aromas secundarios que aporten carácter a la cerveza (nunca más del 20%).

Como podéis ver este tipo de malta tiene un amplio abanico de posibilidades, maltas de las que nos invitan a jugar y probar, pudiéndose usar en cervezas muy diferentes. Estas maltas se emplean para estilos tan dispares como la Märzen y la Porter. Así que os invitamos a experimentar y, de la mano de estas maltas, explorar diferentes estilos de cerveza.

Northern Monk Heathen

Hoy probamos una cerveza de temporada de los ingleses de Northern Monk. Una IPA increíblemente fresca y aromática. En copa es de un color dorado velado y está coronada por una espuma blanca de retención baja, aunque una ligera capa permanecerá cubriendo la cerveza hasta el final.

No es necesario acercar demasiado la nariz al vaso para empezar a percibir las notas de fruta tropical (pomelo, mango y maracuyá) que emana ya nada más servirla. Estos intensos aromas los aporta la gran cantidad de lúpulo Citra que han empleado en su elaboración.

Con el primer trago ya aparece de nuevo la tropicalidad del Citra, haciendo esta cerveza muy juicy, como dirían los anglosajones. La sensación en boca es más resinosa y cítrica que seca, además muy agradable. Es verdad que en este caso, los toques maltosos están bastante camuflados, pero esto es propio del estilo.

No obstante, pese a lo que podrías pensar tras haberte bebido esta cerveza con sensación amarga solo tiene 30 IBUs, y también te engañará su cuerpo ligero y poca sensación alcohólica, pues hablamos de un 7,2% ABV, que no se notan para nada.

“Mi opinión en un Tweet:” Estos monjes ingleses no tienen nada que envidiarles a los verdaderos monjes belgas a la hora de hacer birra, cada uno en su estilo, claro. Nota: Sobresaliente.

The Beer Times (209)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Tras haber faltado a la cita con nuestro dominical la semana pasada, retomamos la normal publicación del semanal con más enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: You Were on My Mind

Como siempre, con la sequía de anuncios de cerveza con músicas que merezca la pena reseñar, nos toca bucear en la hemeroteca y rescatar bandas sonoras de anuncios de televisión de los noventa.

¡Maldita sea, productoras! Empezad a poner anuncios con canciones guays ya mismo, que el verano está ahí cerca (a mes y poco, siendo optimistas) y la gente tiene sed y ganas de bailar. ¡Queremos marcha! Pero nos conformamos con esto: The We Five tocando “You Were on My Mind”. Menos da una piedra.


Bevog Ond

De esta marca austriaca tan reconocible por sus etiquetas con monstruitos dibujados (en este caso un calamar marinero y fumador) solemos probar todas las cervezas que pasan por nuestras manos (en este caso, una Porter Ahumada). ¡Fíjate, si el dibujo va a juego y tú sin darte cuenta!

De color negro (aunque con brillos rojos como corresponde a una Porter) y coronada por una cabeza de espuma beis, cremosa. El aroma es ahumado (madera) y maltoso (café, sobre todo, aunque también algo de chocolate).

El sabor es equilibrado, más dulce que amarga pero sensiblemente ahumada, claro. Todo muy equilibrado. El humo, con las maltas tostadas y el caramelo. Hacen que (salvo que no te guste el ahumado, claro) sea una cerveza placentera para beber.

Tiene 6,3% ABV, lo cual es un poco más que las Porters inglesas típicas, pero está bien porque así aguanta mejor las intensidades de los sabores. Y hace que te apetezca beberla más despacito y con más temperatura, con lo que vas a disfrutarla más.

“Mi opinión en un Tweet:” Si tuviese 8 tentáculos agarraría 8 birras como esta. Nota: Sobresaliente alto.

Ferias Cerveceras en Mayo 2017

Bueno, no dejéis que el título de la entrada os engañe. No es cierto al 100%. Ya que alguna de las ferias a las que vamos a ir son todavía en abril… ¡Pero ese finde es el puente del uno de mayo, así que cuenta!

Empezaremos en nuestro “pueblo”, Valladolid, acercándonos el sábado 29 por la mañana a la Cúpula del Milenio a Vallacerveza Craft Beer Festival, una feria organizada por la Asociacion de Cerveceros Artesanos de Valladolid. Pero aunque dura hasta el día siguiente, de ahí nos iremos a Madrid, donde se celebra el Beermad, Mercado de la Cerveza Artesana en el Museo del Ferrocarril. Este es del 29 al 2 de mayo. ¡Y pinta muy bien, mirad!

Y la semana siguiente estaremos cerca, en San Sebastián de los Reyes, que celebra su I Feria de la Cerveza Artesanal los días 5, 6 y 7 de mayo. Y en la que nosotros dirigimos tres catas (una de iniciación, otra de estilos extremos y una de maridaje) a las que podéis apuntaros e informaros aquí.

Así que ya sabéis. ¡Os avisamos para que hagáis por coincidir! Si todavía no nos ponéis cara, queréis compartir unas cervezas y una charla u os debemos dinero, es el momento de buscarnos. ¡Avisadnos y quedamos (salvo en el caso del dinero, claro)!

Ámbar Centeno

Como siempre: vosotros votáis, nosotros bebemos. La semana pasada propusimos tres cervezas para que eligieseis cual comentar cuanto antes en el Jardín, y vuestra elegida está aquí. Ayer la bebimos y aún no nos ha dado tiempo a mearla que ya tenéis la reseña escrita.

Ámbar Centeno es una cerveza de las que La Zaragozana saca en su línea “Ambiciosas”, como edición limitada (aunque hemos visto también una tirada de 33 centilitros), esta vez con centeno (como su nombre indica). De color marrón rojizo, turbio, como de madera barnizada, pero apagado, sin casi brillo. La espuma es de color hueso, persistencia media y esponjosa.

El aroma es a cereal, pastelería y miel; no muy llamativo pero cumplidor. En boca es donde destaca más, empezando dulce, continuando con un toque especiado picante y acabando con un amargo equilibrado. Cuerpo cremoso y denso con un agradable paso en boca.

Lo que echamos de menos en esta cerveza de 6,4% ABV es la mayor fructuosidad de las Roggenbier alemanas. Puede ser por la ausencia de malta de trigo. O porque no nos queda claro si el centeno es malteado (como dice la web) o sin más (como dice la etiqueta). O si estamos ante una cerveza de alta fermentación o no. Sin duda es la mejor de la serie hasta el momento, y aplaudimos que se hagan estos proyectos. ¡Pero aún se puede ir más allá!

“Mi opinión en un Tweet:” Si te “pica” la curiosidad, el centeno es tu crereal. Nota: Bien alto.

To Øl Snowball Saison

De un color dorado muy anaranjado y coronada con una espuma blanca persistente y de textura jabonosa, se nos presenta esta pequeña obra de arte que han elaborado los daneses de To Øl. En este caso estamos hablando de una Saison un tanto especial y bastante lupulada.

Al uso del estilo, encontramos en nariz unos matices especiados, pero que se ven ampliamente sobrepasados por aromas cítricos y de los lúpulos (Amarillo, Hallertauer Mittelfruh, Simcoe, Tettnanger). Por otro lado también encontramos algunas notas de fruta madura.

En boca sorprende la sequedad que deja, acompañada de una carbonatación media de burbuja muy fina. Desde los primeros tragos ya se percibe un retrogusto notablemente amargo que no pasa desapercibido. Aun así, las notas a fruta madura, que aparecen de nuevo, te confundirán antes de completar el trago, endulzándolo.

Desde To Øl recomiendan tomarse esta cerveza para acompañar comidas copiosas o grasientas, aclarando que te ayudará en la digestión. Nuestra opinión es que, sí, con su 8% ABV, es mejor acompañarla con algo sólido. Como curiosidad, hemos de comentar que esta cerveza ha sido fermentada además con bacterias de ácido láctico y contiene también ingentes cantidades de lúpulo, alejándose de las habituales Saison.

“Mi opinión en un Tweet:” Aunque no seas un gran amigo de las Saison, si te consideras un hophead, dale una oportunidad a esta bola de nieve. Nota: Notable alto.

Debate: ¿Artesanía y cervezas Sour?

El otro día comentábamos que tanto el ácido como el amargo son sabores en principio negativos pero que cuyo gusto “aprendemos”. Bueno, igual que aprendemos el dulce, pero el dulce es algo que acostumbramos desde el nacimiento, mientras que los otros abundan menos en la dieta y son menos habituales. Es por ello que la primera cerveza que prueba no suele gustar a casi ningún adolescente (por ser muy amarga), pero a base de beber y beber le vas cogiendo el tranquillo.

Algo así pasa también con el ácido. Los sabores muy ácidos (limón, vinagre, etc.), suelen causar muecas y sensaciones desagradables a la mayoría de los que lo prueban. Por ello siempre nos ha sorprendido que la penúltima moda importada de los EEUU fuesen las cervezas “Sour”, ácidas, y que calasen tan hondo en el panorama cervecero.

Y bien, charlando sobre el tema se nos ocurrió que realmente no es una cosa que haya pasado desde cero hasta ocupar hasta un tercio de los grifos de muchos bares cerveceros modernos. Sí que es cierto que hace 10 años su presencia en botella era meramente testimonial (en bares y tiendas, sólo las procedentes de Bélgica y la gran mayoría con frutas para endulzarlas), pero nuestra teoría es que sin darnos cuenta, hemos ido probando más y más cosas ácidas estos años, adaptando el paladar.

Y ahí es donde hablamos de las cervezas artesanas locales, sí. Desgraciadamente, en los primeros años de la artesanía cervecera en España hemos sufrido demasiadas cervezas ácidas. Por suerte eso ha cambiado, pero recordamos, dentro de la primera explosión de microcervecerías locales en Castilla, un gran porcentaje de cervezas cuya acidez (sin llegar a ser una Lambic) era demasiado alta. Y creemos que ese consumo previo es el que ha hecho que, en el mundo Craft, haya podido ponerse de moda un sabor tan poco habitual por lo demás. No deja de ser una teoría nuestra, pero… ¿tú qué opinas? ¿Podría ser?

Libro: Craft Brew (Las recetas de tus cervezas favoritas)

En cuanto a libros sobre cerveza artesana, los americanos nos llevan mucha ventaja. A los españoles, pero también a los europeos en general. En EEUU salen decenas de referencias, algunas repitiendo lo mismo que otras una y otra vez. Si un país cercano puede hacer gala de haber publicado también bastante prosa cervecera este es el Reino Unido. Hasta hace poco, por lo general, basada en estilos tradicionales (libros de Pete Brown o de Roger Protz, por ejemplo.)

Y decimos hasta hace poco porque en 2016 se publicó en el país anglosajón el libro Craft Brew, de Euan Ferguson, que ha sido recientemente editado en español. Hemos tenido el placer de poder leer el libro con calma, pinta en mano, y podemos afirmar que ha sido una lectura placentera. El enfoque del libro es claro: ayudar al cervecero iniciado dando valiosa información sobre el proceso y también recetas de conocidas marcas, con todo detalle, y adaptadas a un formato casero (20 litros de cocción.) Como el libro se divide claramente en estas dos partes, mejor analizarlas por separado.

El primer cuarto del libro está íntegramente dedicado al proceso de hacer cerveza. Primero analizando el equipo, luego los ingredientes y finalmente los procesos necesarios para obtener nuestro preciado líquido. El libro no es especialmente extenso en la explicación del proceso, pero es muy claro y el vocabulario es inequívoco y preciso. Hemos encontrado libros, especialmente en el pasado, donde el proceso quedaba algo difuso y nada definido.

El caso que nos ocupa está a años luz de aquellos libros. Nosotros hemos hecho cerveza unas cuantas veces, y leyendo esta obra hemos detectado varios consejos que nos habrían ido muy bien al iniciarnos. Esto es quizá lo más valioso de estas primeras páginas: no necesitaremos otro libro complementario para empezar a hacer cerveza (al menos las recetas que nos dan), aunque sí lo necesitaremos si lo que queremos es aprender a formular recetas, o profundizar más en los procesos.

#SiFueraUnaCerveza (88)

#SiFueraUnaCerveza, Michael Jackson -el cantante- sería una Mikkeller/Siren Beer Geek Daydream.


To Øl Black Malts & Body Salts

La cerveza que hoy nos ocupa es una de esas cosas brutas y extremas a las que nos lleva el mundo craft actual: una Imperial India Pale Ale negra, con café. O, como dicen ellos, Black Coffe IIPA. ¡Un pepinazo, vamos!

Vale que no es negra negra, sino marrón rojizo muy oscuro, pero da el pego. La espuma es beis, cremosa y abundante, pegajosa. Queda en el vaso como si fuese la de un cappuccino. Vamos, que tiene buena presencia.

Luego huele a lúpulo (lleva Tettnanger, Simcoe y Centennial), a regaliz y a alcohol. Y sabe… muy amarga, pero con un contrapunto tostado (maltas Pilsner, Cara Crystal, Black Malt, Melanoidin y Chocolate) y cafetoso (obvio) al final. Pero con buena presencia de lúpulo herbal y cítrico.

No nos sorprende por tanto que esta cerveza de 9,9% ABV tenga tanto éxito en las webs de rating de cervezas: es una gran Black Coffe IIPA. La cosa es que el mero hecho de ser una Black Coffe IIPA ya nos parece una pega: las Black Coffe IIPA son demasiado intensas y duras como concepto, y eso hace que no nos emocionen tanto. Vamos, que sólo le faltaba llevar sal, como dice el nombre.

“Mi opinión en un Tweet:” Batido de Imperial Stout, IPA y café expresso. Intenso. Nota: Notable.

¿Sabías qué…? Adjuntos

Los adjuntos, en la cerveza, son básicamente todos aquellos ingredientes que aportan azúcares fermentables a la cerveza y no son malta de cereal (o el extracto de dicha malta). Bueno, sobre esto unas fuentes y otras difieren. Algunas consideran adjunto a todo lo que no sea malta de cebada, lúpulo o agua, pero otras (como la legislación española vigente) admiten estos ingredientes y las maltas de cereal en general (y sus extractos), clasificando como adjuntos los demás productos amiláceos (fuentes de almidón) y los azúcares.

Como de las maltas de otros cereales hablaremos en la sección de Maltas del Jardín, esto nos parece adecuado, porque así hoy podremos hablar brevemente de los otros adjuntos más utilizados: granos crudos de maíz, arroz, trigo o de la propia cebada.

Según la ley española dichos adjuntos deben suponer menos del 50% de la masa total de la materia prima empleada. Y la principal “pega” que tienen los cereales adjuntos es que no tienen enzimas (como la maltas base de cebada) que permitan liberar ese almidón en forma de azúcares fermentables. Para ello, deben ser gelatinizados (habitualmente aparte del proceso de macerado, por requerir temperaturas diferentes) y luego incluidos al macerado principal (donde las enzimas actuarán sobre él).

Los adjuntos que son azúcares solubles pueden incluirse directamente en la fase de hervido (como la miel o el azúcar candi). Esto es habitual en las cervezas de la tradición Belga. Pero el uso de cualquiera de estos adjuntos puede causar controversia entre los cerveceros. Hay sectores que opina que una cerveza no ha de llevar nada de eso (los seguidores más fieles de la Reinheitsgebot o los artesanófilos más extremos) y otros que lo utilizan como método para ahorrar costes. Y, claro, una amplia gama de opiniones intermedias que los usan para dar las cualidades organolépticas que buscan para su cerveza.

Tongerlo Prior Triple

De la casa Tongerlo (cervezas de abadía belgas producidas en la Brasserie Haacht), esta es su cerveza más potente (y por eso lleva el nombre de un jerarquía alta entre los monjes). Es de estilo Tripel, el más alcohólico (esta tiene 9% ABV) de las cervezas rubias monacales.

Por ello es de color dorado con toques ambarinos: limpio y brillante. La cabeza de espuma blanca, jabonosa y chispeante, es poco persistente aún pese a la fuerte carbonatación que tiene la cerveza.

El aroma es frutal, con notas a plátano y especias. También se deja distinguir la malta y la levadura. Pero no tiene mucha presencia el lúpulo Saaz. El sabor es igual: maltoso, dulce, afrutado; pero con un poco de caramelo y sensación de alcohol, mientras que en nariz la disimulaba.

Aunque su aspecto no era malo (y menos si se sirve en su cáliz, y hasta puedes dejar el final con más levadura debida a la segunda fermentación en botella en un pequeño vaso de chupito), su sabor es mucho mejor que la primera impresión.

“Mi opinión en un Tweet:” El triple de borracho, como empieces con esta y te tomes tres. Nota: Bien alto.

Elige la Cerveza a Catar (5)

Desde hace años bebemos en un cuasi-estricto orden de fechas de consumo preferente, con una larga y variada despensa aguardándonos. ¡Pero esta sección se creó para adelantar alguna cerveza en esa cola!

Hemos elegido estas tres botellas, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena y la larga lista de notas tomadas esperando ser publicadas.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!


Kaiserdom Dark Lager

Los estilos de cervezas negras alemanas de baja fermentación son bastante reconocibles, aunque no suelen hacer demasiados amigos. Este estilo se denomina Schwarzbier, y significa literalmente eso: cerveza negra.

Por lo tanto, no debe sorprendernos que su color sea negro (aunque con brillos rojizos en las zonas más expuestas). Ni que la espuma (abundante y cremosa) que genera sea de color ligeramente beis. Todo cuadra con llamarse “Dark”.

El aroma es a malta y café, con un poco de pan tostado y caramelo. El sabor es dulce de entrada, pero con un final más equilibrado. Siguen predominando las mismas notas (pan, tostada, caramelo, café).

Son cervezas que, como alternativa a la rubia amarguita, sientan bien para alternar. Cosa a la que ayudan sus bajos 4,7% ABV. Pero si las tuviésemos que beber a diario, acabaríamos aborreciéndolas un poco.

“Mi opinión en un Tweet:” Oscura, pero sencilla. Quizá demasiado sencilla. Nota: Suficiente.

The Beer Times (208)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

La penitencia se acaba. Lee aquí sobre las cervezas de abadía y otros interesantes enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (29)

Volvemos a la cargar con la sección que busca animar los sábados a base de pequeños archivos de Formato de Intercambio de Gráficos con imágenes animadas (vulgarmente conocidos como GIF).

Y esta vez, son gifs animados de animaciones cerveceras. Sin más. Sin mucha historia ni moraleja final. Ni chiste, ni sorpresa. ¡Pero quedan guays en vuestro Facebook o si las mandáis por Whatsapp!





Tiny Rebel Dirty Stop Out

El nombre de esta Smoked Oat Stout (cerveza negra con avena y ahumada), Dirty Stop Out, es una expresión que se utiliza en países angloparlantes para referirse a quien trasnocha por ahí más de la cuenta, posiblemente haciendo el golfo.

Y, como nosotros somos de ese palo, pus no pudimos resistirnos a probarla. 9 maltas diferentes (y avena) y 50 IBUs de lúpulo esloveno nos animaron a ello. De color negra bastante opaca, con una cabeza de espuma beis escasa y no muy duradera.

Aroma a cereal, chocolate y madera (más que humo, leña). El sabor es amargo, mucho más ahumada de lo que promete el aroma. Seca al final y con mucho tostado. Resulta un poco ligera de cuerpo.

Aun así, para canallas como nosotros que nos gusta disfrutar de cervezas curiosas a altas horas de la madrugada, esta puede ser una cena ligera (con sólo 5% ABV) antes de volver a casa a que nos llamen unos “Parada sucia”.

“Mi opinión en un Tweet:” El humo impregna las calles en las que nos puedes encontrar. Nota: Notable alto.

Vasos para Cerveza: Stange

En nuestra sección que trata sobre los diferentes vasos usados para beber cerveza (por lo general asociados a un estilo o región, además), hoy vamos a tratar sobre uno de los menos habituales. Y no, no es el vaso de tubo (negaos a que os sirvan cualquier cerveza e un vaso de tubo, por principios); es el vaso Stange.

Este vaso es un vaso pequeñito habitualmente (de 20 centilitros) y cristal muy fino, con forma recta de cilindro. Es sencillo, ligero y ocupa poco: ideal para llenar bandejas y mesas con él. Pero poco apreciado fuera de su uso tradicional.

Y es que están asociados con el consumo de cerveza estilo Kölsch en Colonia (el que es más alto) o cerveza estilo Alt en Düsseldorf (el que es más ancho). Quitando allí y para estos estilos, no hemos visto usar un vaso tipo Stange jamás.

Las principales ventajas que le encontramos son que permite apreciar bien los colores de la cerveza, generar una buena cabeza de espuma y que, al ser de tan sólo un “quinto”, nunca va a dar tiempo a que se te caliente la cerveza.

Maltas: Special Glassy

Hoy comenzamos con un nuevo grupo de maltas de cebada: el de las llamadas maltas caramelo. Para elaborar estas maltas, tras el germinado, se somete al grano a una sacarificación. En este proceso el grano debe tener una humedad de entre 40-45% y se mantiene durante 1-2 horas a una temperatura de entre 70-90ºC. Después de la sacarificación se pasa al secado, en el cual la temperatura varía según la malta que se elabora, llegando hasta los 180ºC.

El primer tipo de malta caramelo del que vamos a hablar es el de las maltas Special Glassy. Quizá por este nombre no os suenen pero si os decimos Carapils, nombre con el que se comercializan, seguro que ya sabéis de lo que estamos hablando.

Estas maltas tienen un rango de color de entre 1-12 SRM. Son maltas que se preparan utilizando bajas temperaturas y alta humedad para que el resultado sea una malta pálida con un endosperma vítreo. No tienen potencial enzimático y su porcentaje en la receta no suele superar el 10%. Aportan un poco de dulzor a la cerveza final y ayudan a la retención de la espuma. También se conocen como maltas de dextrina por su aporte al cuerpo de la cerveza.

Dentro de este grupo vamos a ver maltas como esta, maltas con las que mejorar y aportar detalles a nuestra cerveza, maltas con las que elaborar poco a poco cosas más complejas. En definitiva, maltas con las que seguir jugando y ampliando nuestro conocimiento sobre este ingrediente tan importante en la elaboración.

Problemas Técnicos

Estamos teniendo unos problemas técnicos con nuestro servidor central. Les pedimos disculpas por no poder actualizar con nuestra programación cervecera. En cuanto se solucionen, la retomaremos. Agradecemos su paciencia y les rogamos vuelvan en breve.

The Beer Times (207)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Si tienes más birras que comida en la nevera, para ti es este dominical lleno de enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: It's Only Rock 'N' Roll (But I Like It)

La sequía de anuncios de cerveza con bandas sonoras memorables en la televisión continúa. Tanto, que tenemos que viajar al pasado y buscar incluso entre las cervezas de bajo octanaje para llegar a encontrar música que sea digna de esta sección.

Pero oye, al menos esta canción bien lo merece. De uno de nuestros grupos favoritos, un clásico de la música viviente. Aunque para el anuncio cambiasen la letra, nosotros nos quedamos con estos jovencitos The Rolling Stones y su It's Only Rock 'N' Roll (But I Like It).

Fuller’s Chiswick Bitter

Hoy hablaremos de una cerveza de esta conocida cervecería inglesa cuyo logotipo es un grifo. Peor no un grifo de los de servir cerveza, como podrías pensar. Ni los del lavabo. Un grifo de los que son mitad león, mitad águila, y que custodia un barril de cerveza.

Esta cerveza, de estilo Bitter y baja graduación (tan sólo 3,5% ABV) está bautizada en honor a la zona de Londres donde Fuller’s tiene su sede. Y es de color ámbar claro, profundo pero apagado, con una leve cabeza de espuma color hueso, poco abundante debido a su baja carbonatación.

El aroma es leve y sutil. Muy inglés: lúpulos (lleva Goldings, Northdown, Challenger y Target) florales y mantequilla. El sabor es maltoso (caramelo y afrutado) de primeras, pero sutilmente amargo y seco al final. En el punto justo de equilibrio para que entre sola.

Tanto entra sola, que la primera pinta de esta Bitter, si tienes sed, cae en solo diez minutos, y todavía te puede entrar otra sin problemas. Un trago demasiado fácil el de esta cerveza. ¡Como a nosotros nos gusta!

“Mi opinión en un Tweet:” Las Bitter inglesas “locales” son uno de nuestros estilos favoritos. Nota: Notable alto.

Aroma: Humo

Hay todo un par de estilos cerveceros que basan en sus notas ahumadas su principal característica. Pero los tostados intensos de las cervezas más oscuras también pueden recordarnos al humo al catarlas. Por ello, queremos dedicar una entrada a este volátil aroma.

El origen de los sabores a humo en la cerveza viene casi exclusivamente de la malta y su proceso de elaboración. Sobre todo de las maltas especiales ahumadas, claro. En Alemania destacan en las Rauchbier de la zona de Bamberg (cuya malta se seca ahumándola con madera de haya, por lo general) o las Peated Beer británicas, que usan turba, igual que el whisky.

El humo que genera esos procesos de malteado está lleno de fenoles, crisoles y compuestos carbonilos que dotan a estos ingredientes de este característico olor, además de los producidos por las reacciones de Maillard en la propia cebada, como os decíamos.

Muchos de estos olores nos recordarán a hogueras, ceniceros, fogatas o alimentos que comparten el proceso de ahumado, como cecina o salmón. Por ello os recomendamos buscar estas cosas en vuestro día a día y aprender a reconocerlas la próxima vez que os enfrentéis a una cerveza de estas características.

Malta: Melanoidin

Queridos Jardineros, hoy acabamos de hablar del grupo de maltas de cebada con proceso de malteado estándar. Lo cual no quiere decir que no nos quede mucho por ver en este mundo del cereal. Pero para acabar esta parte, os vamos a hablar de la malta Melanoidin, también conocida como Brumalt o malta de miel.

Esta malta tiene un rango de color de entre 17-25 SRM, que le da a la cerveza tonos rojizos. En su proceso de malteado se reduce el flujo de aire en el germinado y se somete a temperaturas no tan elevadas para favorecer la producción de los compuestos de la reacción de Maillard. En este caso las temperaturas altas no son las responsables del color de la malta: los que dan color son los compuestos de la reacción de Maillard al someter a un hidrato de carbono y un aminoácido a altas temperaturas para que reaccionen.

A pesar de tener un poder enzimático suficiente como para poder transformar el 100% de su almidón, no se recomienda usar más de un 20% en la receta de nuestra cerveza, ya que es una malta con un aporte sensorial contundente. Solo un 10% ya nos da como resultado una cerveza con claro aroma a miel y galletas.

Algunos la llaman la Super-Munich, debido a la cantidad de características que comparte con esta malta (de la que os hablamos la vez pasada). Una malta que en pequeñas cantidades puede aportar a nuestra cerveza características muy especiales y aromas muy intensos, por lo que se recomienda para estilos maltosos, como las Amber o las Scotch.