Resumen: Concurso Homebrewer y EnBabia

Aún nos dura la resaca de la fiesta post-presentación de ayer. Doble presentación, doble fiesta, doble resaca. Por eso no nos vamos a extender mucho en el post de hoy, espero que sepáis perdonarnos. Y que tampoco metamos otro tema, porque este nos parece necesario repetirlo:

Ya está convocada la sexta edición del Concurso Homebrewer que organizamos desde El Jardín del Lúpulo y La Tienda de la Cerveza. En su página web podrás encontrar la información completa sobre este concurso de cerveza casera, sus bases y sus premios.

Y ya está a la venta la cerveza ganadora de la quinta edición, la EnBabia Cuádruple Salto Mortal y Medio, elaborada en Arriaca. No dejes de exigírsela a tu tendero u hostelero habitual. ¡No puede estar mala! (Y se ven pocas Quadrupels españolas).

Y dicho esto, nos volvemos a la cama, que si una pega tienen las cervezas de alta graduación belga es que no conviene abusar de ellas. ¡Haced caso a unos expertos en el abuso de cervezas!

Hoy, doble presentación en La Tienda de la Cerveza

Os recordamos que hoy tenemos un gran evento en La Tienda de la Cerveza (Calle Ruda, 12, Madrid). A las 19:00 hemos quedado allí para presentar dos cosas de las que estamos muy orgullosos. El sitio no es muy grande… así que más te vale ser uno de los primeros en apuntarse, porque no te lo puedes perder.

En primer lugar, presentaremos la sexta edición del Concurso Homebrewer, con las bases, el cartel y todo lo demás que toca este año… ¡De nuevo vuelve el concurso de cerveza casera con más repercusión del país!

Pero es que también en el mismo evento verá la luz el lote elaborado en Arriaca de la cerveza ganadora de la edición anterior, la EnBabia Cuádruple Salto Mortal y Medio, una cerveza de estilo Quadruple belga, que probaremos en primicia.

Así que no nos entretenemos más. ¡Nos vemos allí esta tarde! (Y si no puedes ir, después estaremos en Craft Against the Machine de Embajadores 31, aprovecha)

BeerMad II: en la Caja Mágica

La verdad es que de un tiempo a esta parte nos cuesta escribir sobre los festivales o ferias cerveceras que asistimos. Un poco porque al final todas las entradas acaban pareciéndose entre sí, un poco porque cada vez podemos mover nuestro culo a menos sitios, y un poco porque cuando vamos, muchas veces, apenas estamos más de un par de horas.

Pero esta vez ha sido diferente: estuvimos en el BeerMad una noche, una jornada entera (agotadora y con mucho alcohol) y una mañana. Así que al menos material no nos falta para escribir. Pero nos faltaba la motivación. Y esta ha llegado al leer otros comentarios sobre el evento, ya que creemos que hay muchos puntos que no se han tratado.

Por ejemplo, en el listado de cosas bien hechas, he leído mencionar la amplitud del recinto (y que esté cubierto), los baños, la comida –con alguna excepción con mala relación con el precio-, la gran asistencia de público, la oferta cervecera variada y de precio aceptable, y las opciones de transporte.

Completamente de acuerdo. Pero se olvidan de mencionar la limpieza de las mesas (constante), la buena disposición de los puntos de venta de vasos, la facilidad de poder comprar botellas (por estar a cubierto y tener un horario tan amplio y largo), o, precisamente, el tener ese horario para facilitar el acercarte.

Por otro lado, en el lado de las cosas a mejorar, estamos de acuerdo en los más comentados: que el horario de cierre es un poco pronto (aunque imagino que venga impuesto por el recinto), los límites de aforo (otro tanto de lo mismo, pero es que además puede ser una ventaja: no sentirse apachurrado), los lavavasos (que estaban muy bien, pero escasos y a desmano) o la cantidad y calidad de los elaboradores.

Belhaven Black Scottish Stout

Desde la lejana Escocia nos llega esta cerveza que es una Stout escocesa pero que parece pensada para competir con la Stout irlandesa más famosa del mundo. Para empezar por el formato de la lata y la graduación (4,2% ABV), además de llevar también un sistema “nitro” para dar una espuma similar (aunque sin capsula suelta por la lata).

Así que al servirla encontramos una cerveza muy negra de espuma muy blanca y cremosa, sin nada que envidiar a la Guinness en aspecto. Aunque la pega del tener esta espuma de burbuja fina de nitrógeno es que apenas deja salir aromas, así que huele poco, pero a café y maltas oscuras (Chocolate, Crystal y cebada tostada), si te esfuerzas.

En boca es ligera, con un sabor poco intenso también, que sigue con café y chocolate, pero también pan y regaliz. Claro que lo que convence es la textura: cremosa y sedosa, de paso ligero en boca. Y un breve equilibrio entre amargor y dulzor.

Vamos, que no es la cerveza que abrirías en grandes ocasiones, pero sí una más que aceptable cerveza negra para beber en pintas (o casi, que la lata es de 44 cl) en lugar de repetir de la marca irlandesa que bate records.

“Mi opinión en un Tweet:” El negro escocés es enemigo natural de los escoceses. Nota: Bien.

¿Cuál es el maridaje para una cerveza estilo IPA?

Y con esta pregunta empezamos, tras haber hablado en estas otras entradas de los conceptos básicos sobre maridaje, a orientar la sección a los maridajes que os recomendamos para cada estilo de cerveza. Con uno de los que más se llevan ahora, las India Pale Ale (IPA).

Las IPAs son cervezas donde predomina el amargor y el lúpulo, frente al resto de sabores e ingredientes. Por su etimología (India) muchas veces se recomiendan para acompañar comidas especiadas, orientales, asiáticas. Y la verdad es que queda bien, pero que sepáis que su amargor enfatiza el picante. Ojo, no calma; enfatiza. Eso significa que si no te emociona el picante, no es el maridaje ideal. Pero puedes probar con una Pakora.

Lo que sí que nos gusta es que el sabor de lúpulo y su final seco, ayuda a limpiar el paladar en comidas muy grasas, como las rebozadas o fritas (un ejemplo perfecto para maridaje, y además también relacionado con su origen, pero en el extremo inglés, sería el archiconocido fish and chips). Pero además, equilibra bien sabores como las carnes a la plancha o la parrilla, que produce reacciones de Maillard que pueden “recordar a las maltas”, por lo que hacen un buen contrapeso. Perfecto con salsa barbacoa.

Pero recuerda una de las normas generales: sabores fuertes combinan con sabores fuertes. Si la IPA que quieres maridar tiene muchos IBUs o una fuerte carga de lúpulo, más te vale que el plato acompañe en intensidad, si no se lo va a “comer”… ¡Y el que tiene que comer eres tú!

Pero seguro que tú tienes un maridaje “fetiche” con las IPA. ¿Nos lo cuentas en los comentarios? ¡Así podremos aprender de los demás Jardineros!

Weisser Hirsch Allgäuer Weizen

Desde Alemania nos llega la cerveza “blanca”, de trigo, de esta marca de cervezas bávara tan reconocible por sus siempre visibles ciervos en la etiqueta. En este caso, un ciervo blanco como la nieve, que daría para protagonizar una leyenda de Bécquer o un trozo de El Hobbit.

Pero aquí hablamos de cerveza, no de literatura, así que menos hablar (o escribir), y al tema. La cerveza es de color amarillo anaranjado, turbia por la levadura. Genera una abundante cabeza de espuma de color tan blanco como el ciervo de la etiqueta, compacta y duradera.

El aroma recuerda a pan y a plátano. Y el sabor es ligero, de entrada fácil, aunque ligeramente picante. Esta sensación se ve acrecentada por la fuerte carbonatación que tiene la cerveza. Pero deja un final dulce bastante sabroso. Y sólo tiene 5,2% ABV.

La verdad es que el trigo alemán es un estilo que a los bávaros se les da bárbaro, donde no hemos encontrado ninguna cerveza de corte clásico que no se pueda beber, y sin embargo es difícil de mejorar por las marcas “nuevas”. Así que ésta da la talla sobradamente.

“Mi opinión en un Tweet:” No hace falta perseguir ciervos blancos para encontrar un buen destino. Nota: Notable.

The Beer Times (223)

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Estés donde estés, nosotros te hacemos llegar el dominical con muchos enlaces sobre cervezas.

Resumen: Eventos en Madrid

Desde que a los Jardineros el trabajo nos ha desplazado a otras partes de la geografía peninsular, no se nos ve tanto como hace unos años por Madrid. ¡De ser habituales de los saraos a ser unos ocasionales!

Por eso no podemos dejar pasar la oportunidad de recordaros que este fin de semana y el siguiente estaremos en la capital, dando guerra y bebiendo cerveza. Sobre todo bebiendo cerveza (aunque seguro que alguien nos da guerra a nosotros). ¡Y ese puede ser tú, si nos buscas!

Pero mira, te lo ponemos fácil: hoy estaremos todo el día en el BeerMad, en la Caja Mágica. Bueno, al ser una caja será un poco como el gato de Schrödinger … puede que estemos borrachos o puede que no. Tendrás que ir y determinar nuestro estado.

Y la semana que viene, el viernes 20, a las 19:00 tenemos una cita ineludible en La Tienda de la Cerveza, donde participaremos en una doble presentación: la de la sexta edición del Concurso Homebrewer, y la de la producción en Arriaca de la cerveza ganadora de la anterior edición, que sale ya a la venta (una cerveza tipo Quadrupel Belga llamada EnBabia Cuádruple salto mortal y medio). ¡Tú tampoco te lo puedes perder!

Abbaye des Rocs Brune

Desde la Abadía del Rock (no, no creemos que signifique eso, pero molaría tanto que ni nos hemos molestado en buscar cómo se traduce al castellano), en Bélgica, nos llega una cerveza de apariencia sencilla, pero muy interesante.

Una “Brune/Bruin” (os recordamos que ya nos preguntaron acerca de las diferencias entre Dubbel y Bruin) un poco subida de grados (hasta 9% ABV) que está elaborada sin uso de azúcar, siendo todo malta (algo poca habitual en los estilos fuertes belgas).

Así consigue un color marrón oscuro (aunque turbia y con una consistencia extraña, como de floculación flotante) y una buena cabeza de espuma. El aroma es intensamente maltoso, con mucho caramelo, y el sabor es dulce y un poco metálico; pero destaca su carácter frutal y complejo.

Aunque al principio da un poco de impresión “peleona”, la verdad es que luego resulta muy sabrosa y equilibrada. No es para pedirse dos seguidas por la carga de alcohol que tiene, pero sí para conservar una siempre a mano. ¡Que además no es cara!

“Mi opinión en un Tweet:” De corte clásico, como un buen Rock&Roll. Nota: Sobresaliente bajo.

Vasos: Flauta

La copa aflautada (llamada también “pokal” en los países de habla germánica) es la típica de las cañas en los bares, cuando te ponen un vaso con pie. Cuerpo estrecho, más o menos cilíndrico, y base no muy separada del cuerpo.

Puede tener una forma más o menos abierta en el medio, pero suelen tener la parte superior ligeramente más estrecha para concentrar aromas. Aun así, está más diseñado para favorecer la contemplación (del color y de la carbonatación) y la formación de espuma.

En el fondo, su diseño sencillo juega a favor de su versatilidad, por lo que puede utilizarse con muchos estilos de cerveza. Nosotros recomendamos usarla sobre todo para las cervezas de baja fermentación que requieran cierta sofisticación en su degustación.

Porque la verdad es que los vasos asociados con las cervezas “Lager” suelen ser bastante simplones y con poco carisma. Y este modelo les da una buena presentación. ¡Por eso es tan fácil encontrarlos en las promociones de marcas muy conocidas!

Macro Multinacionales Cerveceras (4): Molson Coors

Continuamos tras un tiempo el recorrido por las las grandes macro multinacionales cerveceras que aglutinan la mayoría de las marcas de cerveza a nivel mundial, en manos de unas pocas empresas que poseen decenas de referencias. Y le toca el turno a Molson Coors Brewing Company.

John Molson fundó la cervecería más antigua de Canadá en Montreal en 1786, mientras que Adolph Coors, en 1873, empezó a hacer cerveza en Colorado, EEUU. Y en el siglo XXI ambas fueron creciendo, hasta que en 2005 se fusionaron, formando la gran multinacional que nos ocupa.

Algunas de las marcas de cerveza que posee este grupo son Blue Moon Belgian White, Caffrey's, Cobra, Coors (obviamente), Miller (que desde que en 2016 SABMiller fue adquirida por Anheuser-Busch InBev es propiedad completa de esta marca), Molson (por supuesto), Olde English 800, Sharp’s y la checa Staropramen.

Es una de las grandes marcas que menos presencia e interés han tenido en las cerveceras españolas, al menos en el pasado. Pero hace poco entró con fuerza en el capital de la cervecera artesana La Sagra, de Toledo, por lo que ahora se encuentran mejor algunas de sus cervezas de gama “craft”, como la Blue Moon.

Aunque al lado de otras grandes multinacionales puede parecer modesta, tras los últimos movimientos está en el top 5 del ranking de grandes productoras de cerveza del mundo. Que no es poco. Aun así, este mundo es tan cambiante que si lees esta entrada dentro de un par de años, pueden haber cambiado de manos unas cuantas marcas más.

Firestone Walker Union Jack IPA

Desde Alemania nos llegó esta cerveza… Sí, sí. Habéis leído bien. Nos llegó desde Alemania (donde se encuentra refrigerada en muchos supermercados, así que nos llegó fresca y bien cuidada, ya que la importa una gran marca). Así que no interrumpáis más y dejadnos seguir… desde Alemania nos llegó esta cerveza Estadounidense (veis) que tanta fama tiene. Y nosotros la bebimos con ganas, claro.

Una cerveza con presencia bonita, color dorado brillante y mucha espuma fina, compacta y persistente (además de pegajosa). El aroma es intenso y lupulizado (destacan el lúpulo Cascade y el Centennial, pero también tiene Amarillo, Citra, Chinook y Simcoe… ahí es nada).

Sabe amarga, como no podía faltar (tiene 60 IBUs), pero es equilibrada. Eso sí, el amargor es persistente, así que no es para paladares delicados tampoco. Te tienen que gustar las West Coast IPA y sus sabores cítricos y a pino. Claro que también tiene algo de sabor afrutado para hacerlo más amable.

Aun así, esta IPA de 7,5% ABV es una señora cerveza que hará disfrutar a tu paladar tanto si eres amante del lúpulo como si no. Pero en el segundo caso te recomendamos hacer un poco de calentamiento antes, o tener un buen maridaje para acompañarla.

“Mi opinión en un Tweet:” La unión hace la fuerza… la fuerza de los lúpulos. Nota: Notable.

Ferias Cerveceras en Octubre 2017

Seguimos con estos meses en los que las ferias cerveceras salen como setas en otoño. Y nosotros, como siempre, pues no vamos ni a la mitad de los que nos gustaría (aunque hacemos verdaderos esfuerzos por duplicarnos y ser omnipresentes, pero la realidad tiene un límite).

Donde sí que podrás encontrarnos es en la segunda edición de BeerMad, el próximo puente (del 12 al 15 de octubre, en la Caja Mágica de Madrid). A ver qué tal la nueva ubicación. Esperamos que tenga la misma afluencia que la primera edición. ¡Nosotros beberemos como cosacos!

Y mandaremos a algún secuaz o Becario la semana siguiente a acudir en Barcelona el día 21 a la 14ª edición del Vine a Fer Cervesa. 14 años ya… ¡se dice pronto! Además, recuperan este año su concurso de Homebrewers “in situ”, del que os contamos más en el enlace –como que puedes ser jurado y aprender a catar-. ¡Por ello nos parece imprescindible!

Por cierto, hablando de concursos de cerveza casera: obviamente no os podéis perder el viernes 20, a las 19 horas, la presentación de la sexta edición del que organizamos junto con los chicos de La Tienda de la Cerveza. El evento será en su local (c/ Ruda, 12, Madrid) y estaremos allí, bebiendo la cerveza ganadora del año anterior (Cuádruple salto mortal y medio), que ya estará lista.

The Beer Times (222)

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Los papeles y los números son menos importantes que la birra y los enlaces sobre cervezas.

Kees Wee Heavy Scotch Ale

De la mano de esta cervecera de los Países Bajos, expertos en cervezas oscuras y potentes (dignos sucesores de DeMolen en ambos aspectos), nos llega esta Wee Heavy Scotch Ale de la Brouwerij Kees.

Como hasta ahora, casi todo lo que hemos probado suyo nos ha gustado (aunque sólo hayamos llegado a comentar una IPA con lúpulo Mosaic), nos atrevemos a coger las que vemos en las estanterías.

Así, sabemos que esta cerveza es de color marrón rojizo, algo turbia, y con escasa espuma de color beis, además poco persistente. El aroma es dulcemente maltoso, a caramelo (fruto del uso de maltas Múnich, Caramelo y Black). Y el sabor es igualmente dulce, pero sin tener un carácter redondo en sus notas a toffee y rematada con cierta acidez de las maltas oscuras.

En definitiva, deja una sensación agridulce. No es mala, pero no está a la altura de otras cervezas de la casa. Claro que como no se ven tantas Wee Heavy en el mercado (y menos de 9,5% ABV), aun así podéis probarla si os gustan.

“Mi opinión en un Tweet:” No va a levantar ningún kilt de la emoción. Nota: Bien bajo.

Maltas: Ácida

Queridos jardineros, como os prometimos hoy regresamos con un grupo nuevo: las maltas de cebada con procesos especiales. En este grupo se aúnan maltas cuyos procesos de elaboración no coinciden con el resto de grupos de los que os hemos hablado, ni entre sí. Se podría decir que este grupo es el cajón de sastre de las maltas de cebada. Y para comenzar este grupo os hablaremos de la malta Ácida.

Esta malta se elabora promoviendo el crecimiento de bacterias lácticas durante el proceso de germinación del grano al comienzo del malteado. Estas bacterias se encargan de producir ácido láctico, el cual puede sernos muy útil a la hora de la elaboración.

Su gama de color es muy baja (2-4 SRM), pero el color no es lo que nos importa en este caso. Principalmente es empleada en porcentajes bajos para reducir los valores de pH de nuestro mosto durante el macerado, sin incumplir de este modo la famosa ley Reinheitsgebot. Un 1% de malta Ácida reduce el pH 0’1. Y debido a esa capacidad de ajuste del pH, nos ayuda a mejorar el rendimiento del macerado, intensificar la fermentación, aclarar el color de las Pilsen y mejorar la estabilidad del sabor.

Como ya sabéis, nos encanta experimentar y animaros a que vosotros también lo hagáis, por eso no nos limitaremos a usar la malta ácida como un método de ajuste del pH. Está malta, empleada en porcentajes un poco más altos (aunque normalmente sin superar el 10% en receta) puede aportar sabores agrios únicos a la cerveza, más allá de los típicos producidos por la microflora durante la fermentación y el envejecimiento. Por lo que es una malta curiosa que siempre nos vendrá bien demás de para controlar el pH en el macerado, para dar carácter a estilos de cerveza como Berliner Weisse o Gose.

Carta de Aromas: Galleta

Como ya sabréis, esta sección busca reforzar la biblioteca de aromas que debemos almacenar en nuestra mente (o en nuestra nariz, vamos) para poderlos reconocer cuando catemos una cerveza. Y, como la cerveza se hace a base de cereal en cierta manera “tostado”, es muy habitual tener que identificar aromas relacionados.

Muchas veces identificaremos cosas que se elaboran con cereales (o harinas) y que luego se tuestan. Como el olor a galletas. Este se debe a la formación de piridinas durante las reacciones de Maillard en el proceso de malteado de la cebada.

Por lo tanto lo encontraremos sobre todo en las cervezas que utilicen los tipos de maltas que más producen estos aromas (o sea, la malta melanoidin y, por supuesto, la malta tipo “biscuit”). En cervezas como las Brown o las Dunkel pueden ser muy habituales, como en las Pale Ale más complejas.

Y para aprender a reconocerlo es tan fácil como abrir la caja de galletas de la abuela. Salvo que esté llena de los ajuares de coser, el aroma a galleta de los diferentes tipos de galletas del supermercado nos ayudará a entenderlo cuando nos lo encontremos en una cerveza.

Brewdog Vagabond Pale Ale

De un tiempo a esta parte han debido “inventar” (o descubrir, o popularizar, o algo) un método para hacer cervezas sin gluten más económico y sencillo del que antes existía. Prometemos investigar sobre ello, aunque apostamos a que tiene algo que ver con la palabra enzima. La cosa es que hace un lustro, las cervezas sin gluten estaban reservadas para unas pocas de las grandes marcas, y ahora, hasta alguna microcervecería las hace.

Y nos parece bien, si pueden tener la tecnología, que elaboren cerveza apta para celiacos es un target muy interesante. Por ello, marcas como Brewdog se han apuntado y hecho una cerveza sencilla pero sabrosa, sin gluten. Esta que hoy comentamos.

Una Pale Ale de color dorado con brillos ámbar, limpia, y con espuma blanca pegajosa y esponjosa. Al ser una Pale Ale moderna huele mucho a lúpulo (lleva Amarillo y Centennial) con aromas a frutas cítricas y toques florales y a pino. En boca es amarga pero sin pasarse al desequilibrio (55 IBUs), ligera y compensada con su carácter afrutado.

¿Qué más se puede pedir a una cerveza que tiene sólo 4,5% ABV, un sabor interesante y que la puede beber desde mi abuelo –que no es celiaco- hasta mi tía –que sí-? Pues que no sea muy cara. Y esta es asequible de precio. Así que perfecto.

“Mi opinión en un Tweet:” Pero no necesitas ser celiaco para beber estas cervezas, ojo. Nota: Notable.

Hopus

Hace años, en la prehistoria cervecera del siglo XXI, las cervezas amargas no eran tan amargas. Apenas conocíamos en España lo que se cocía en Estados Unidos, y las cosas con más lúpulo y más amargas nos venían de Bélgica. ¿Os lo podéis creer? Suena al mundo al revés, ¿no?

Pues esta cerveza es un claro ejemplo de aquella época. Hopus, de la Brasserie Lefebvre, con un nombre que hace clara referencia al lúpulo, tiene una presencia atractiva, desde su botella a su vajilla. La cerveza es rubia, un poco turbia y con tonos cobrizos; poseyendo una cabeza de espuma blanca y abundante, con carbonatación fuerte y fina.

En el aroma predomina, obviamente, el lúpulo. Lúpulo clásico, herbal y floral, de corte europeo, con dry-hopping. Sabemos que lleva cinco lúpulos, pero no especifica cuáles. Esto se nota también en boca, donde es bastante amarga. Un poco como una Triple belga (o una Strong Golden Ale) muy subida de lúpulo. Pero detrás del lúpulo tiene una buena base de malta y cuerpo que dan notas afrutadas y sabrosas.

Parte de la “liturgia” de esta cerveza de 8,3% ABV es servir el culo de la botella (con el poso y la levadura que tiene) en un vaso de chupito, para decidir después si lo añades a la cerveza (redondea el amargor), lo bebes solo (es bueno para la digestión) o lo dejas. ¿Tú qué prefieres hacer?

“Mi opinión en un Tweet:” Esta es una buena obra, un poco clásica, pero como una catedral. Nota: Bien alto.

The Beer Times (221)

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La sed no podemos calmártela desde la pantalla, pero sí las ganas de leer interesantes enlaces sobre cervezas.

Noticias de la Prensa Generalista (16)

Hacemos un pequeño repaso a algunas de las noticias que hemos podido leer esta semana en los medios generalistas y en la prensa digital. Obviamente, nos centraremos en la cerveza. Y sobre este tema, hay noticias buenas y noticias malas. ¿Cuáles queréis primero?

Vamos con la buena: una sustancia llamada hordenina, presente en la cebada malteada y en la cerveza, resulta que estimula el receptor de dopamina del cerebro. Por eso nos hace más felices y nos invita a seguir bebiendo. Claro que hay que hacerlo con moderación, pero ya entendemos por qué nos gusta tanto.

Y ahora las malas. Esas, como siempre, vienen a pares: Por un lado, los de Estrella Damm insisten en que nada que sea cerveza se puede llamar Estrella en su país, y vuelven a la carga contra Estrella de Gijón, pese a que esta cuenta con la aprobación del tribunal europeo de patentes y marcas.

Y, además, cuando el dinero crea conflictos de intereses (aunque en un principio pueda ser bueno por el patrocinio a un deporte tan vinculado con la cerveza como el rugby) pues da problemas, como los que ocurren entre la federación y la liga y los clubes de rugby y sus marcas de cerveza patrocinadoras.

Founders Curmudgeon Old Ale

Esta cerveza que ahora viene de la mano de Mahou (ya que posee el 30% de la empresa norteamericana) ya la bebimos hace años y nos gustó. Quizá porque somos también unos viejos cascarrabias, pero no por ello queremos dejar de recomendarla. Y es que hay vida más allá del lúpulo americano.

Porque esta cerveza de estilo Old Ale tiene un perfil predominante de las maltas, desde su color (ámbar, algo apagado) hasta su aroma (que recuerda al whisky de malta). Esto se debe a que además de llevar una buena carga maltosa (y de melaza), ha estado envejecida con roble, lo que le da cierta semejanza.

En boca vuelve a destacar la madera y la malta, generando de nuevo la impresión de estar bebiendo algo con whisky, y reforzada esta sensación por su contenido alcohólico (nada menos que 9,8% ABV) y el calor que este imparte. Vamos, que es de beber despacito, como si fuese un Barley Wine -con la que comparte muchos sabores a malta y fruta-.

Pero cuando te la acabes ya no puedes estar tan gruñón ni cascarrabias como al principio. Salvo que algún tacaño te la haya gorroneado (o no te dejen disfrutarla en paz). En ese caso, te recomendamos que la abras a puerta cerrada y disfrutes en feliz misantropía de este pequeño pelotazo.

“Mi opinión en un Tweet:” Gruñe, viejo cascarrabias, pero a mí me haces feliz por un rato. Nota, Sobresaliente alto.

¿Qué significan las burbujas de cerveza pegadas al vaso?

Hay un fallo que, como amante de la cerveza, tendría que arrugarte el corazón cada vez que lo ves: las burbujas agrupadas pegadas a la superficie interior del vaso, cuando te sirven o te sirves una cerveza. No, no demuestra que la cerveza tiene “buena carbonatación”, sino algo mucho peor.

Cuando las burbujas aparecen así, pegadas al cristal, significa que “algo” está sirviendo de punto de anclaje a la pequeña pompa de CO2 en la superficie. Y ese algo son restos de suciedad: polvo acumulado, un aclarado insuficiente, restos de usos anteriores…

Vamos, dicho de otra manera: si al servir la cerveza dentro del líquido se forman burbujas que se quedan pegadas al vaso, ese vaso estaba sucio (o al menos no del todo limpio). Para evitar esto (además de extremar cuidado con el lavado y la limpieza) es por lo que conviene remojar el vaso antes de servir la cerveza: limpiar la superficie de polvo o restos y crear una fina capa de agua que haga deslizar la cerveza.

En caso contrario, podremos ver estos grupos de burbujas adheridas a las paredes del vaso, aprovechando cualquier mota de polvo para hacerse fuertes. Lo puedes evitar como te hemos enseñado. No te extrañe si cuando lo hagas mal te mandamos a la PoliciaDelVasoLimpio ™ a tu casa. ¡Es por el bien de todos!

Maltas: Cebada tostada

Queridos jardineros, vamos a concluir con el grupo de las maltas de cebada tostada, curiosamente hablando de una materia prima que NO se puede denominar malta. A modo de anexo intercalado en la sección, hoy hablaremos de la cebada -sin maltear- tostada.

Con un rango de color que se encuentra entre la malta Chocolate y la malta Negra (300-650 SRM), la cebada tostada sigue el mismo proceso de tostado que las maltas que hemos visto dentro de este grupo, la diferencia es que lo que se tuesta no es malta verde (el grano germinado), es directamente el grano de cebada “crudo”.

Se emplea principalmente para aportar sabor y color a la cerveza. Suele ser más suave que las maltas tostadas, aunque conserva los sabores amargos, secos y torrefactos. En cuanto al color, aporta algo menos que una malta tostada con el mismo SRM. Se usa en cantidades muy pequeñas que no llegan a superar el 10% en la receta. Al tener azúcares que no pueden ser digeridos por las levaduras, ya que no estamos hablando de una malta, aportará a nuestra receta un toque de dulzor. Suele usarse para elaborar cervezas Stout, Mild o Porter, por poner algunos ejemplos.

Una pieza más para el complicado pero satisfactorio trabajo de hacer cerveza. Aunque aún nos queda mucho de lo que hablar sobre maltas. Para la próxima entrega empezamos con un nuevo grupo, así que preparad el equipo y poned el agua a calentar.

Brouwerij Wolf 8

Esta cerveza es de la marca belga antes conocida como “Lupus”. Nuestra teoría es que tuvieron que cambiarse el nombre poco después del estreno de House M.D. por la insistencia de un tal Foreman. Pero no nos hagáis mucho caso, porque tampoco nos queda muy claro a qué se dedican (vino, cerveza, camisetas, alojamiento…).

En lo que a la cerveza respecta, es una Strong Dark Ale. Por lo tanto, es oscura, de color rojizo, granate casi negro. La cabeza de espuma es abundante y esponjosa, de color hueso (o beis muy claro). El aroma es maltoso, algo frutal y con presencia de levadura.

El sabor resulta bastante dulce. No sorprende encontrar mucha presencia de caramelo, aunque sí un poco de chocolate y café. Lo que estropea un poco el conjunto es el sabor metálico y la textura alcohólica. Vale que ambas son cosas medianamente típicas de estos estilos… pero mejor si son más sutiles.

Por ello no podemos recomendar con demasiada efusividad esta cerveza. No está mal, pero compite en una categoría con demasiados pesos pesados que hacen cualquier comparación odiosa para esta Strong Dark Ale de 8,5% ABV. Sólo podemos recomendarte que la bebas en tulipa o cáliz y a unos 8-10 ºC para que dé lo mejor de sí.

“Mi opinión en un Tweet:” Lobo aullador… poco mordedor. Nota: Bien.

Premios de Verano 2017

¡Será posible que nadie nos avise! Un poco más y nos vamos de equinoccio hasta el cambio de hora… Se nos pasaba el cambio de estación y con ello una de las tradiciones más longevas de este Jardín. Otorgar galardones a las mejores cervezas comentadas durante dicha época. Y hoy toca entregar… ¡Los Premios de Verano 2017 de El Jardín del Lúpulo!

Cervezas más recomendables:

Botella de Bronce:
St. Austell Tribute Ale

Botella de Plata:
Ayinger Weizenbock

Botella de Oro:
La Vella Caravana Maltrago


Medalla a la Mejor Entrada de Entretenimiento:
Moda Cervecera: Adidas München Oktoberfest

Medalla a la Mejor Entrada Divulgativa:
¿Qué significa Doble Malta o Doble Lúpulo?

Como podéis ver hemos hecho un pequeño cambio, y ya no hay una medalla dedicada en exclusiva a los abridores. Aunque aún seguimos comentando al menos uno al mes de media, hay otras muchas secciones de las de “entretenimiento” que merecen una mención. Podréis ver más en la próxima entrega, dentro de tres meses.

The Beer Times (220)

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Tu hogar está donde puedas beber una cerveza. O leer el dominical de los enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: Dame de esa Boca

Continuamos con la sección de música de anuncios de cerveza de la televisión viajando al pasado. ¿Será posible que ni en verano –temporada cervecera por excelencia- hayan salido más de un par de anuncios con canciones rescatables? Pues así es.

La sequía no sólo afecta a nuestros pantanos, sino también a la creatividad de las agencias, que reciclan anuncios del año anterior, o los minimizan sin gracia. Por suerte en otros tiempos destacaba alguna cosa medianamente interesante, como este Dame de esa Boca de Cafe Quijano. ¿Recuerdas el anuncio?

Hacker Pschorr Muncher Kellerbier

No toda la cerveza que se fabrica en Múnich es para la Oktobefest, pero como esta fiesta tan reconocida internacionalmente continúa ahora mismo, queremos hablar de otras cervezas que puedes encontrar por la ciudad. Y esta cervecera, que en 2017 cumple nada más y nada menos que 600 años (desde 1417), es uno de los clásicos.

Esta cerveza, una Naturtrübes Kellerbier, es una cerveza fresca, de bodega, sin filtrar. Por eso presenta este color naranja clarito, ligeramente turbio. Además, tiene una bonita cabeza de espuma blanca y abundante, que redondea la presencia de esta cerveza alemana.

Huele principalmente a malta y a grano, pero también tiene un toque hogareño (de la acepción de hogar como lumbre, chimenea). Un poco de lúpulo herbal de Hallertau hace su aparición, pero sin incomodar. Lo mismo para el sabor, es dulce y equilibrado, de trago fácil y afrutado, por lo que entra bien gracias a su más baja carbonatación.

Porque en Múnich hay muchas cervezas más interesantes que beber que las de la Oktoberfest, y si algún día tienes la suerte de ir (o nos estás leyendo desde allí) te recomendamos que busques cositas como esta Kellerbier de 5,5% ABV, que te sentará de lujo.

“Mi opinión en un Tweet:” Si hay de esto en el Keller, a mí no me veis el pelo por arriba. Nota: Notable alto.

Maltas: Negra

Aunque incluiremos un anexo a este grupo de maltas de cebada tostadas, hoy os hablaremos de la última malta, propiamente dicha, de este grupo. La malta favorita de Darth Vader, la malta Negra. Esta malta se produce a altas temperaturas, lo que le da un rango de color de 435-550 SRM. Este proceso de tostado también otorga sabores amargos, secos y quemados.

Es importante tener en cuenta el difícil trabajo que lleva a cabo el maltero para que nosotros podamos disfrutar de esta malta. Al aumentar la temperatura el color lo hace también, pero los sabores y olores disminuyen. En estas maltas llega un punto en el que los compuestos de sabor y olor son prácticamente carbón. Aquí nos topamos con la habilidad del malteador para hallar el punto en el que la malta tenga el mayor color posible sin llegar a carbonizarse, permitiendo así que esta conserve aromas y sabores.

Aromas y sabores que el cervecero que la utilice deberá saber emplear. Esta malta no se usa en más de un 15% en receta debido a que a estos niveles de tostado, aporta sabores muy astringentes y no queremos quedarnos con la boca seca.

Una malta que define bastante bien el estilo Stout y que aportará mucha profundidad al color de nuestra cerveza, siempre en cantidades moderadas. Y como siempre os recomendamos, queridos jardineros, experimentar, en este caso con el lado oscuro de la malta.

Moda Cervecera: The Lord of the Beers

Amigos, tenemos una misión. Debemos salvar la Tierra Media del mal que la invade y la corrompe. Todas las razas (hobbits, elfos, enanos y humanos) tenemos que aliarnos y elegir una Comunidad que nos ayude a destruir “la cerveza única”.

Sí, suena fantasioso, pero es verdad que existe “la cerveza única”. Tiene muchas caras, muchas marcas y muchos nombres… pero si te paras a pensarlo, el 90% de las cervezas que se ven en el mundo, ya sabes, las rubias de cada país o cada zona, esa que es como una “lager pilsner” o lo que diga… parecen todas la misma.

Por eso, para iniciar un viaje que nunca sabes dónde va a terminar (pero que puede ser en la posada del Póney Pisador, de Bree, bebiendo una cerveza de la añada de 1420) aunque seguro que por el camino no faltará cerveza, lo ideal es llevar esta camiseta.

Así, cualquier otro defensor de la libertad (en qué beber) y friki del Señor de los Anillos y de la cerveza, tendrá claro que ambos habláis el mismo lenguaje y que podéis compartir cervezas y anécdotas en el largo camino hasta Mordor (o hasta acabar hablando ambos la lengua negra).

Carta de Aromas: Pimienta

Los aromas especiados provenientes de los lúpulos son bastante habituales (y se encuentran en lúpulos que vienen de todas las partes del mundo). Algunos vienen de un terpeno bastante presente en los aceites esenciales que tiene esta planta.

El cariofileno, presente también en la marihuana, el clavo de olor, la pimienta y el romero, da esa nota especiada y picante a los aromas que el lúpulo aporta a la cerveza tras su incorporación. Se encuentra por tanto sobre todo en cervezas que usen mucha cantidad de los lúpulos más especiados.

Para aprender a identificarlo, lo ideal es ir a la cocina, al cajón o mueble donde tú (o tus padres) guarden las especias, y olfatear con avidez los productos antes mencionados: pimienta, romero, clavo… Si tu madre esconde la marihuana allí pensando que así nadie la encontrará, puedes olerla también.

Como curiosidad, cuando entra en contacto este cariofileno con el aire, se oxida y da lugar a la sustancia que los perros detectores de drogas están entrenados para rastrear en busca de marihuana. Por lo que posiblemente ellos fuesen mejores catadores en este caso que tú.

Robinsons Old Tom With Chocolate

De una clásica marca inglesa (a la que posiblemente conozcáis sobre todo por hacer la cerveza para el grupo de música Iron Maiden) nos llega esta extraña Ale. Decimos extraña, porque en algún momento se les pasó por la cabeza coger su prestigiosa y reconocida cerveza Old Tom (de la que ya hablaremos en otra ocasión) y echarle cacao.

El resultado es una cerveza de color marrón rojizo, caoba oscuro, o ámbar muy profundo (elige la opción que más te guste), con no demasiada presencia de espuma (ni muy duradera). El chocolate y la melaza predominan en el aroma, pero como si fuese un poco de sirope con cacao soluble, nada muy atractivo.

Y sabe un poco igual: a ale inglesa floja… a la que han echado chocolate en polvo. Dulce y un poco amarga a la vez. Vale, tiene caramelo, cierta maltosidad tostada y todo eso que tenía la Old Tom Original, pero en esta está como aguada y mal mezclada.

Porque además tiene menos alcohol (en este caso 6% ABV), dando un resultado solo apto (si eso) para amantes muy amantes de las cosas con chocolate. Pero incluso si lo maridas con un postre como un Coulant, este se va a comer a la cerveza, y no tú. ¿Y no queremos eso, no?

“Mi opinión en un Tweet:” La han “cacao” echándole chocolate a su icono. Nota: Insuficiente.

The Beer Times (219)

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Un domingo más, estés donde estés, puedes encontrar aquí muchos enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (33)

Hoy nos animamos a invitar al Jardín a uno de nuestros personajes más queridos: el clásico icono de la cerveza de Los Simpson, Duffman. Un personaje que como él mismo bien indica, no puede morir (solo los actores que lo interpretan).

Pero sin embargo, hoy podremos ver que es un ser humano como nosotros (y tiene sentimientos). De manera, que Duffman nace, crece, se reproduce y muere. ¡Pero volverá! Los héroes siempre regresan cuando se les necesita… para apagar la sed.

Löwenbräu Oktoberfestbier

Nos metemos en mediados de septiembre y se acercan unas fechas marcadas en el calendario de todos los cerveceros del mundo: la Oktoberfest, fiesta cervecera por antonomasia que se celebra en Múnich. Y esta cerveza estacional pertenece a la fábrica más grande de la ciudad.

Siendo una Oktoberfestbier actual, no nos queda duda de que será algo más fuerte que las lager “normales” (esta tiene 6,1% ABV) y rubia clarita. Lo es, muy brillante y transparente. Aunque la espuma blanca deja un poco que desear, tanto en abundancia como en persistencia.

El aroma es leve, principalmente a grano y cereal, pero también algo especiado. El sabor es dulce y maltoso, persistente, y acompañado de las mismas notas de grano y pimienta. El alcohol no se nota en sí, pero da una sensación general de “peleona”.

Aun así se bebe bien el medio litro. Tal vez si hubiese que enfrentarse a un Mass (la jarra de litro típica de la Oktoberfest) fuese una cerveza que se hiciese pesada, pero acompañarla de codillo, salchichas o pollo asado, ayudaría sin duda.

“Mi opinión en un Tweet:” Para beber en jarra mientras se cantan canciones tradicionales. Nota: Suficiente.

Vasos para Cerveza: Snifter

El vaso del que os vamos a hablar hoy, el Snifter, es uno que el mundo de la cerveza ha “robado” al mundo de los licores. Tradicionalmente usado para beber cosas añejadas… en España lo conocemos como “copa de coñac”, aunque ya casi nadie beba eso, jejeje.

Su forma es casi esférica, con un pequeño pie, y cerrándose bastante en torno a la abertura superior. Esto permite aumentar la superficie de evaporación de la cerveza y concentrar el aroma en su amplio interior (de ahí su nombre inglés). Además, si necesita entrar en temperatura, se puede sostener con las manos para caldearla.

El tamaño puede variar, los hay grandes y los hay pequeños. Estos últimos son especialmente útiles cuando hay que compartir una cerveza. Y es que precisamente esta copa es ideal para estilos que sean especialmente alcohólicos y potentes.

Por ello, se suele utilizar principalmente para Imperial Stout, aunque también vendría bien para casi cualquier cosa que se apellide “Imperial” o para otras cervezas fuertes como las Barley Wine. Puedes agitarlo frente a la chimenea mientras piensas qué nombre de súper-héroe te ayudará a vengar la muerte de tus padres… pero recuerda que si lo agitas mucho matarás el carbónico y degradarás más deprisa la cerveza.

Maltas: Chocolate

Hoy nos vamos a poner golosos para continuar con el grupo de maltas de cebada tostadas y os vamos a hablar de la malta Chocolate. Esta malta se encuentra en un rango de color de entre 350-500 SRM. Se prepara de manera similar a la malta Negra, de la cual os hablaremos más adelante. Una malta pálida secada, se tuesta a 220-230 ºC, durante 2-2:30 horas. El tostado da lugar a las reacciones de Maillard que producen las características notas a café y chocolate de esta malta.

Es una malta que se emplea mucho en la elaboración artesanal y que ofrece miles de posibilidades. Aunque no se suele emplear en más de un 20% en receta, el porcentaje varía según los estilos. Por ejemplo, una Baltic Porter soportaría un buen aporte de malta Chocolate: las notas vinosas de esta cerveza se verían envueltas por las notas a chocolate ofreciéndonos suculentas expectativas.

En menor cantidad sería ideal en una cerveza American Stout, como contrapunto al pronunciado sabor a café de la cebada tostada, de la que también os hablaremos más adelante. O en menor cantidad aún en una Brown Ale inglesa, añadiendo profundidad a las notas a caramelo y la sequedad del cacao en el final.

Como podéis ver las posibilidades son infinitas y supongo que como a nosotros se os estará haciendo la boca agua. Ya estamos encargando un paquetito de malta Chocolate y poniendo el agua a calentar. ¿Qué os apetece? ¿Café con leche, batido de chocolate, frutas cubiertas de chocolate…? ¡A experimentar, jardineros!

Maridaje con Cerveza: Conceptos Básicos (4)

Acabando los consejos más básicos sobre los conceptos de maridar cerveza (con el cuarto artículo sobre el tema) queremos centrarnos en un maridaje muy importante (y quizá el más tradicional). El maridaje por proximidad. Este viene a decir que las cosas de la tierra casan con cosas de la tierra.

Es un poco más genérico, pero aplicándolo con intuición funciona muy bien. Se basa sobre todo en la tradición, ya que si durante decenas (o centenas) de años los platos de una zona se han acompañado de las bebidas de dicha zona… por algo será. Así, la comida tradicional alemana combina bien con sus cervezas (como un codillo asado con una Helles), y lo mismo pasa en otros países como Bélgica.

En España no tenemos esa tradición cervecera, es más habitual y tradicional el vino. Pero si las cervezas usan ingredientes de la zona (cereal, especias, frutas o similar), será fácil encontrar un plato local que quede armonioso con dichos sabores. Para ayudarnos podemos pensar con qué matices de los que aporta puede armonizar o contrastar.

Además, no olvidemos que la ciencia del maridaje no es exacta, y su origen está en el ensayo-error. Por lo que os animamos a probar las combinaciones que os apetezcan hasta encontrar la que consideréis más acertada. Porque también es importante el gusto personal: si un plato o cerveza te disgusta… va a ser más difícil encontrar algo con lo que te agrade. Por eso nuestro consejo es que empieces combinando varias de tus cosas favoritas, tanto en el comer como en el beber… y a partir de ahí explores las infinitas posibilidades.

Flying Monkeys Netherworld

Desde Canadá nos llega esta cerveza inspirada en (y llena de) los lúpulos de la costa oeste americana. Es una “Cascadian Dark Ale”, lo que vendría a ser como se llamaron las Black IPA antes de que se pusiese más de moda ese término. Pero vamos, que podemos esperar algo oscuro y lupulado.

Y oscuro es. No negro negro, más bien marrón rojizo oscuro, pero bueno. La espuma es beis clara, abundante y pegajosa, rocosa y densa. Y en el aroma sin duda alguna se nota la presencia de los lúpulos (Columbus y Cascade) cítricos y resinosos. Pero no es 100% IPA americana, hay mucha presencia de malta y de caramelo.

En boca destaca lo primero lo ligera que es, con un cuerpo fácil y tres fases bastante diferenciadas en sabor: entra maltosa (caramelo dulce y tostado), continúa amarga (lúpulo) y finaliza cafetosa, muy intenso en el retrogusto, y seca. Resulta realmente curiosa.

La complejidad de esta cerveza de 6% ABV ayuda a poderla maridar con otros platos complejos, como costillas con salsa barbacoa o bocadillo de Pulled Pork, donde también vas a encontrar muchos sabores con los que acompañar o contrastar.

“Mi opinión en un Tweet:” No cuesta nada cascarse esta Cascadian. Nota: Notable.

The Beer Times (218)

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Si los eventos cerveceros te dan un respiro, relájate leyendo estos enlaces sobre cervezas.

Abridor "Mano del Rey"

Cualquier excusa es buena para estrujar las ubres de un fenómeno social de entretenimiento. En este caso le ha tocado a Juego de Tronos, obra de la que no hace falta hablar ya que redes sociales y sus seguidores se encargan de ello constantemente.

Aunque tampoco nos podemos nosotros desvincular de la realidad, y por eso hoy traemos este abridor que hará las delicias de cualquier fan de los pretendientes al Trono de Hierro: el abridor con forma de la Insignia de la "Mano del Rey".

Parece que muchos se han querido subir al carro, y es por ello que encontramos este abridor en multitud de formas, colores y materiales. Desde la imitación china carente de detalles hasta las reproducciones fidedignas y trabajadas. Encontramos abridores con mano y sin mano, dorados y plateados. Grandes y pequeños. Con imán y sin imán... ¡Variedad!

Usadlo para abrir una (buena) cerveza durante una cita con cualquier fan de la obra de George R.R. Martin y ganaréis de bien seguro unos puntos. ¡Pero no le hagáis spoiler o pronto descubriréis que cualquier puede perder en ese juego! Valar Morghulis.

Vs. Cata comparativa de cervezas sabor limón

El verano nos sienta regular. Beber cerveza con el calor, mucha sed, y unas gargantas cuyo caudal se mide en “mississippis” hace que traseguemos con ganas (sobre todo en las sesiones especiales de cata que nos pillan de vacaciones) todo lo que se nos presenta. Y si tiene un toque cítrico y poco alcohol, pues mejor, porque resulta más refrescante.

Por ello las cervezas con sabor a limón (ya se llamen cervezas con limón, Shandy, Radler, champú, pika, clara, o como sea en cada pueblo) nos gustan mucho. Las hay de todo tipo, además (con refresco, con zumo de limón, con “aromas”,…) y por tanto, para todos los gustos. Una de nuestras favoritas es la Radler de Sevebrau. Pero se encuentra sólo en barril, así que han sido contadas las ocasiones en las que hemos podido beber esa bomba cítrica.

Por ello, enganchados a buscar ese sabor, hemos recorrido lo que más a mano nos pillaba este mes de agosto (maldita sea, porqué siempre hay más supermercados abiertos que otra cosa cerca de casa) a ver qué encontrábamos. Para los que ponen en duda nuestro “prestigio cervecero”: es sólo por hacer una frikicata de cervezas con limón, ya sabes, para echar unas risas y eso… vamos… porque el público lo demanda… Tenemos bien claro que a nadie le puede gustar el limón, sólo el lúpulo (guiño, guiño).

Y así, armados con la Shandy Cruzcampo, la Mahou Limón (que ya comentamos hace tiempo), la Amstel Radler y la Adlerbrau Clara sabor limón (todo ello en latas para igualar las condiciones de partida), decidimos probar a ver que cerveza con limón era la mejor para matar la sed (o el tiempo, en lo que hacíamos esta entrada).

Maltas: Brown

Queridos jardineros amantes de los derivados del cereal: continuando con el grupo de las maltas de cebada tostadas, hoy os hablaremos de una malta con mucha historia, la malta Brown. Actualmente, la malta Brown es similar a la malta Ámbar, la diferencia está en que la malta Brown se tuesta durante más tiempo, lo que le permite desarrollar más color y sabor. En cuanto al color, se encuentra en un rango de 40-150 SRM.

Respecto a las notas que aporta a la cerveza, encontramos aromas a panadería, toffee y nuez. Es una malta que añade profundidad y complejidad a las cervezas oscuras, pero que usada en exceso da un final seco y duro a la cerveza, resecando la boca del que se la bebe.

Os anticipábamos que esta malta tiene historia, y es que antes de que se desarrollaran los tostadores de tambor en el siglo XIX, ya existía una primitiva malta Brown, que se conocía como malta Blown o malta Snap. Esta malta se elaboraba con un calor intenso que se conseguía mediante la adición de paquetes de madera al fuego. La malta que obtenían tenía notas de caramelo y con ella se elaboraban la mayoría de cervezas inglesas.

Una malta muy usada en prácticamente todas las cervezas oscuras y que, en su justa medida, nos puede aportar complejidad a nuestra elaboración. Como siempre os decimos, experimentad, pero tener cuidado con las cantidades a ver si luego os van a hacer falta 5 litros de agua para pasarla.

Moda Cervecera: Adidas München Oktoberfest

Aunque la sección de Moda Cervecera nos vino a la cabeza pensando en camisetas chulas (ya que es lo que más se ve en ambientes cerveceros, el traje no está tan de moda), pronto nos quedó claro que no sólo se iba a limitar a ese tipo de prendas: porque se es cervecero de la cabeza a los pies.

Y precisamente para los pies, la marca Adidas (cuya sede fundacional es en Baviera, en el pueblo de Herzogenaurach, donde visitamos hace un tiempo una fábrica destinada a la mejora y producción de variedades de grano para cerveza) ha creado estas zapatillas “Made in Germany”.

Unas deportivas con diseño inspirado en el traje típico bávaro (Lederhosen) hechas con piel granulada y detalles bordados. Pero lo más importante es que incluyen un acabado impermeable para proteger tus pies de la lluvia… ¡y de la cerveza derramada!

La única pega es que en su web valen la friolera de 200 euros… y eso da para muchas cervezas (o, al menos, un par de playeras con goretex). Pero hay que reconocer que estas zapatillas deportivas darán un look muy “casual” a tu paso por la Oktoberfest.

Artevelde Grand Cru

Desde la cervecera belga que elabora la Delirium Tremens nos llega esta cerveza menos llamativa y menos conocida (que adquirió en 1987). Pero, como dice una amiga belga, en las cervezas de su país puedes tener una certeza: cuanto más fea la etiqueta, más rico el contenido. ¿Qué nos espera con esta?

Pues para empezar nos espera un líquido de color rojizo oscuro (y cierta turbidez debida a su ¿“triple fermentación”? ¿de dónde sacan tantas?), que va coronada por una cabeza de espuma de color beis claro, y con una persistencia media-baja.

El aroma es a maltas tostadas y a frutas, intenso y complejo. También huele algo a caramelo y a frutos secos. El sabor es dulce y afrutado. Con ese toque metálico tan característico de las cervezas belgas, pero que no molesta, y de nuevo caramelos y malta. Al final destaca un amargor que equilibra el conjunto.

Está claro que tras esa etiqueta fea en la que indica que tiene 7,3% ABV hay una cerveza rica y compleja, que oculta tras muchos matices ese alcohol y que demuestra, una vez más, que no se debe juzgar nada por sus apariencias. ¡Aplicadlo y disfrutad, Jardineros!

“Mi opinión en un Tweet:” Es como el cuento del patito Feo. ¿Pero qué leches es “grand cru”?. Nota: Notable bajo.