Maltas: Special B

Queridos Jardineros, hoy finalizamos el segundo grupo de maltas que hemos estado viendo: las maltas caramelo, con la malta Special B. A pesar de estar dentro del grupo de las maltas caramelo, podríamos considerarla una malta de transición entre estas y las maltas tostadas, grupo del que hablaremos en las próximas entradas. Algo así como una malta híbrida, que reúne cualidades de ambos tipos de malta.

El proceso de elaboración consiste en una caramelización de la malta verde y un posterior tostado bastante intenso. Esto le da un rango de color en torno a los 100 -150 SRM. Por esto se considera aparte de las maltas Crystal, ya que es mucho más oscura y da unas características muy particulares.

Aporta a la cerveza final un color oscuro y profundo. En cuanto a los aromas, podemos encontrar notas a frutos secos y uvas y ciruelas pasas. Es una malta muy empleada en los estilos belgas más oscuros, como por ejemplo las Dubbel belgas. Aunque también podemos emplearla en otros estilos oscuros, como las Porter, por dar menor amargor que otras maltas tostadas.

Una malta curiosa, que une dos tipos de elaboración con un resultado muy atractivo. Malta para todos los amantes de los estilos oscuros en general y los belgas en particular. Eso sí, a todos aquellos Jardineros que elaboréis cerveza, recordad que debéis usarla en cantidades de entre el 5-15% de la malta total, dependiendo del objetivo que tengáis. Y luego, como ya sabéis, todo es jugar y experimentar.

8 Wired Mighty Imperial Ale

La cerveza de la que hablamos hoy es una cosa muy especial (de las que no son cervezas para el día a día ni para todos los públicos) pero que si la encontráis –o una parecida- y queréis daros un homenaje, seguro que al menos no os dejará indiferentes.

Para empezar porque es una “Poderosa” Imperial Ale de 11% ABV, con jaggery (azúcar no refinado asiático) y ahumada con Manuke (un árbol de Nueva Zelanda, que es de donde viene la cerveza). Y por si esto fuera poco, envejecida 5 meses con roble americano. Está claro que no es una “cerveza” como tu abuelo entiende que es la “cerveza”.

Y es que es de color marrón oscuro, turbio. La espuma es escasa y de baja persistencia, pero la poquísima que queda es de color beis claro. El aroma es maltoso (tostado y caramelo), de intensidad media, y con mucha presencia de madera. En boca es muy intensa. MUCHO. Y fuerte. Pero rica y sabrosa, densa, alcohólica, algo ahumada e incluso picante, y completa.

Eso sí, es para beber despacito y saborearla, como si fuese una Barley Wine pero subida de tono. En copa tipo coñac o snifter. Y dejando que su calor invada el cuerpo una noche que refresque. Después de la cena, claro, para que tampoco se nos suba mucho a la cabeza.

“Mi opinión en un Tweet:” Ponle alambre de espino alrededor para que no te la roben. Nota: Notable.

Birroturismo: Praga

Hace un año, pasamos por Praga y elaboramos un breve pero conciso decálogo para ir a beber a la capital checa. Este año hemos vuelto, con ganas de llenar el buche de deliciosa lager y de comida típica. Para ello, nos hemos movido por algunos locales que creemos interesantes. Resumimos aquí cinco de ellos, uno para cada ocasión. ¡No os los perdáis si vais por aquellas latitudes!

Si buscáis un bar cerca del centro, -casi- sin turistas: Pivovar U Tří Růží. A escasos doscientos cincuenta metros del Reloj Astronómico y por extensión de la Plaza de la Ciudad Vieja, encontramos esta brewery que elabora de forma regular cuatro cervezas en barril. Por lo general tienen una Světlý Ležák, una Tmavý y una Vienna Red como cervezas fijas, y una estacional. La comida está muy rica, y aunque es sensiblemente más caro que los otros bares de la lista, bien vale la pena. Se come bien, el ambiente es tranquilo y la cerveza deliciosa. Un plato principal y dos jarras de 40 cl. nos costaron cerca de 250 coronas (unos 9,25€)

Si buscáis un lugar donde comer en Malá Strana lejos de la muchedumbre: Baráčnická rychta. A escasos 100 metros de una de las calles más concurridas de Praga. Para llegar a este lugar hay que entrar por un callejón que aparentemente no lleva a ningún lado, pero una vez dentro encontraremos un acogedor comedor con mucha madera, tranquilidad y buena comida. Tienen también muy buena cerveza. Nosotros elegimos un litro de Svijany: medio de rubia y medio de oscura. Junto a una sopa de Gulaš, nos salió todo por unas 200 coronas (unos 7,5€)

Si buscáis el típico bar de las guías turísticas: U Fleku. Situado en el corazón de Nové Mesto, es un lugar medio tranquilo por la mañana, pero pasa a ser una lata de anchoas turistas a partir del mediodía. El servicio es regular tirando a malo y te intentan vender lo que pueden y más (empezando por chupitos "tradicionales"). En su favor hay que decir que tienen una muy buena cerveza (literalmente, tienen una, su clásica cerveza oscura, hecha allí). También se puede decir que llevan, en principio, medio milenio funcionando. En su día fue la cervecería de referencia en Praga y a nivel turístico sigue siéndolo.

Si buscáis cenar de forma tradicional y bien de precio: U Bohouše. Cerca de la frontera entre Vinohrady y Zizkov os recomendamos este pequeño y coqueto restaurante. Lo descubrimos de paseo por esta parte de la ciudad y nos gustó por lo sencillo a la par que acogedor. Ofrece buen producto local a un precio muy bueno. Se puede cenar y beber bien por unos 7€ (sopa, plato principal y un jarra). La factura desciende si tomamos un pica-pica cervecero en lugar de una cena completa (por ejemplo el clásico queso Hermelín, por poco más de 2€). Este restaurante tiene un "bonus": la carta no está en inglés. ¿Os atrevéis a jugar? Nosotros recomendamos su deliciosa Kulajda.

Y si buscáis cervezas checas y no checas modernas: Beer Geek. Siguiendo el modelo de algunas capitales europeas, Praga también dispone de un local con multitud de grifos (30, en este caso) para probar las últimas tendencias. Beer Geek se aleja un poco del tradicionalismo checo y ofrece IPAs, Stouts, Triples, Belgian Ales, y casi cualquier estilo imaginable. Por lo que pudimos comprobar, la pizarra se componía un 40% de producto local y un 60% de importación (Beavertown, Mikkeller o Moor fueron tres de las que vimos, como ejemplo).

Tendríamos muchos locales más por recomendar, pero estos cinco son los que más interesantes nos han parecido, por diversos motivos, de nuestro viaje. Combinando esta entrada con el decálogo, podéis pasear por Praga y poneros finos (o sea, hacer Birroturismo) sin mucha dificultad. ¡Na Zdraví de nuevo!

The Beer Times (213)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Solo hay un “The Beer Times” original, y es el que te trae cada domingo todos estos enlaces sobre cervezas.

Casimiro Mahou Cerveza de Trigo

De entre las últimas tres cervezas propuestas para que eligieseis cuál comentar, la ganadora fue esta. La anteriormente llamada “Marcenado”, ahora sin más “Cerveza de Trigo” de la marca crafty de Mahou. Y como vuestros deseos son órdenes para los Jardineros (sobre todo si incluyen beber cerveza) pues aquí traemos la reseña, bien reciente.

De color amarillo anaranjado y cierta turbiedad (propia del estilo Hefeweizen al que pertenece), tiene una espuma blanca abundante y muy compacta, con buena persistencia. El aroma es a plátano (tirando a madurito), intenso. Es la nota dominante. Aunque también aparece algo especiado (clavo, probablemente).

El sabor es dulce. En boca resulta ligera, como con poco cuerpo, pero a la vez sedosa. Y al final deja cierta acidez. Vamos, que es una cerveza de trigo, con su 4,9% ABV, bastante correcta. La pega es que las comparaciones son odiosas…

Y en cualquier supermercado encontramos varias cervezas tipo Hefeweizen que son originarias e importadas del país inventor del estilo y que aun así, tienen una relación calidad/precio mucho mejor que esta. ¡Y encima vienen en 50 cl, que ésta sólo en 37,5 cl (que sigue siendo mejor que en tercio, claro)! Por lo que, aunque esta está bien, os recomendaríamos antes una weissbier germana de verdad.

“Mi opinión en un Tweet:” La prueba de que Mahou puede hacer otros estilos. Pero les animamos a seguir buscando. Nota: Bien.

Día de la Toalla (de bar)

Hoy, que los fans de Douglas Adams y su “Guía del autoestopista galáctico” celebramos el Día de la Toalla (y si ya eres más friki pues también el Día del Orgullo Friki en general), es un buen momento para hablar de un objeto de coleccionismo que nos encanta: las Toallas de Bar.

Son unos pequeños rectángulos de tejido absorbente (lo que viene siendo una toalla, vamos) que se usaban en los bares para poner encima las cervezas recién servidas y dejarlas reposar. Una imagen muy de pub británico que en los tiempos modernos se sustituye por antideslizantes de plástico lleno de puntitos, quizá más útiles, pero con menos encanto.

Y es que estas toallas solían estar decoradas con el logotipo de la marca, su slogan, algún dibujito, etc., para hacer publicidad de la casa. Siendo algunas verdaderas obras de arte (además de útiles como trapo, toalla de manos o lo que sea) y por tanto ansiadas por los coleccionistas de breweriana.

También recordamos cuando éramos jóvenes que estaba de moda entre ciertas sub-culturas urbanas llevar una toalla de estas (por ser tu marca favorita o por lo que ella representase) cosida en la espaldera de la cazadora. ¡Cualquier día de estos nos cosemos alguna nosotros! ¡Feliz día de la toalla (de bar)!

Maridaje con Cerveza: Conceptos Básicos (2)

Tras hablar en la primera entrega de esta sección de los tipos de maridaje que podíamos encontrar entre comida y cerveza, hoy nos toca explicar otros conceptos importantes cuando vamos a unir estos dos aspectos de la gastronomía (comer y beber) que tanto nos gustan. Y uno de los conceptos más importantes es el de cuidar el orden en la selección tanto de platos como de cervezas.

Debemos elegir con cuidado las cervezas que acompañen a cada vianda (o viceversa) buscando que su intensidad y peso sean equilibrados. Dicho en sencillo: cervezas suaves para platos suaves, y las cosas fuertes con otras cosas fuertes. De manera que ninguna de las dos domine excesivamente la unión, ni absorban a la otra.

Igualmente, estas características deben ir en una curva creciente si hablamos de maridar un menú o una sucesión de cervezas o platos. No podemos empezar con las cervezas más intensas o pesadas y luego ir a las más suaves, porque nuestro paladar se resentirá, igual que ocurre y debemos graduarlo con la comida. Por lo que, resumiendo: Intensidad y peso creciente, y siempre en equilibrio.

Para lograrlo, obviamente, lo mejor es conocer en profundidad ambos factores (comida y bebida). O al menos imaginarlos. Con la cerveza es fácil si tienes una buena base bibliográfica que te permita conocer los diferentes estilos. Pero también ayuda tener memoria gustativa y una buena biblioteca de aromas y sabores en la mente. Esto te permitirá prever qué tipo de maridaje será el más adecuado o cuál puede funcionar mejor. Y esa “cultura” sólo hay una manera de lograrla: comiendo y bebiendo. Por lo que ese es nuestro consejo de hoy, jejeje.

BOM Triporteur From Heaven

Como si cada vez que hablamos de esta marca volvemos a contar todo lo de sus maltas especiales BOM y lo de que por tanto no adjudican estilos a sus cervezas… pues sería un rollo. Por lo que podéis ver que ya hablamos de ello en los enlaces.

Y así nos vamos directamente hoy a la cerveza que se supone nos llega del mismísimo cielo. Una rubia dorada de brillos cobrizos, con abundante espuma blanca de persistencia media, pegajosa y rocosa. Buena presencia para una cerveza belga, sobre todo en copa tulipa.

El aroma es a lúpulo (destacan Cascade y Styrian Golding) con notas cítricas y especiadas, y también presencia de la levadura. En boca la malta es pan levemente tostado, mucha fruta y recuerdo a pomelo. La única pega es su elevada carbonatación en boca: resulta refrescante, pero intensa para el sabor.

Y, dado que no ponen estilo, pues habrá que intentarla definir un poco como algo a caballo entre una Blonde belga y una Pale Ale (belga también). Con su 6,2% ABV está bien para acompañar pasta con queso o quesos sin pasta.

“Mi opinión en un Tweet:” No te llevará al séptimo cielo, pero me vale: vivo en un segundo. Nota: Bien alto.

Elige la Cerveza a Catar (6)

Vuelve la sección en la que dejamos en vuestras manos (esperamos que “inocentes” al menos hasta que se demuestre lo contrario) elegir qué cerveza de las que os proponemos os apetece ver comentada en El Jardín del Lúpulo.

Hemos seleccionado estas tres botellas, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!

The Beer Times (212)

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Retomamos la publicación del dominical especializado (y automático) que recopila abundantes enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: Hold The Line

Venga, ya, coño. ¡Queremos ver un anuncio de cerveza en la televisión que sea nuevo y que tenga buena música! Compañías cerveceras… den de beber cerveza a sus creativos del departamento de marketing, a ver si así son más creativos...

Porque, como siempre últimamente, para no dejar morir esta sección hemos tenido que bucear en la hemeroteca cervecera y rescatar un anuncio en el que modificaban sutilmente la letra de esta canción de Toto, Hold the line.

Schwaben Bräu Das Schwarze

Desde Stuttgart, Alemania, nos llega hoy esta cerveza de Dinekelacker- Schwaben Bräu, cuyo nombre, Das Schwarze, igual te suena haberlo leído en algún supermercado y que significa “La negra”. Se presenta como es habitual en las cervezas germanas en formato de medio litro y con un tapón de tipo gaseosa poco habitual hoy en día que hace las delicias de los cerveceros caseros.

Al servirla en la copa vemos que tiene un color marrón muy oscuro con toques rojizos y que se corona con una capa de espuma beige cremosa de retención media-alta. En nariz encontramos notas a tostada muy tostada y atemperándola un poco, pueden llegar a aparecer notas de café, pero muy sutiles. Se trata de una cerveza de tipo lager bastante simple, que no tiene demasiados aromas.

Al trago notamos un cuerpo más bien ligero y toques a malta tostada (muy tostada) que no llaman mucho la atención. Incluso si eres de paladar fino podrás percibir las sutiles notas a chocolate que aparecen. El lúpulo está más bien ausente y su amargor no es demasiado notable, además de desaparecer muy pronto.

Estamos sin duda ante una cerveza de precio medio-bajo que puedes comprar en supermercado, puede incluso que en pack con vaso incluido. No esperes tampoco emborracharte con el medio litro, pues solo tiene un 4,9% ABV y tampoco invita a beber más de una.

“Mi opinión en un Tweet:” Si te molan las lager oscuras dale una oportunidad, porque no te costará demasiado encontrarla (ni pagarla). Nota: Suficiente.

La Caña de Cerveza Perfecta

Ha salido ya el vídeo en el cual, tras contactar con nosotros, aparecemos charlando con El Comidista sobre cómo servir bien las cañas de cerveza. Rodrigo Valdezate, uno de los Jardineros fundadores, aparece en él elegantemente vestido (como es su tradición) y, gracias a las artes de la edición y el montaje, derrochando locuacidad sobre el tema en dos minutos. Por si no habíais visto dicha aparición, aquí la dejamos:



Pero la verdad es que Rodrigo había hablado durante mucho más rato, por los codos podríamos decir (como también es su tradición) y le habíamos preparado un guion más extenso (del que sabiamente han elegido para el vídeo algunas de las cosas más importantes). Solo que creemos que sería interesante compartir con todos vosotros el texto completo (avisando de que esta entrada es bastante más larga de lo habitual), para que todos podamos aprender a tirar “La caña perfecta”.

Y, lo primero que hay que aclarar, obviamente, es que estemos hablando de una buena cerveza (la calidad es lo principal) y que el que la sirve conozca y mime dicho producto. Eso es lo primordial. A partir de ahí podemos empezar a cuidar otras cosas, como la vajilla cervecera. Porque que es recomendable usar el vaso adecuado, para el estilo y para el servicio: no es lo mismo una caña de rubia, tipo Pilsner que una Stout negra (cada una tiene su vaso típico o tradicional, y sus medidas recomendadas).

El vaso o copa elegido ha de estar en buenas condiciones: limpio y aireado, guardado boca arriba (para que no acumule olores), salvo que esté colgado o con una rejilla debajo. Si tiene polvo o residuos de jabón, lo verás porque se le quedan las burbujas pegadas a la superficie al servirla. Esto queda feo e indica un vaso que no está del todo limpio.

La Justicia y la Cerveza (Parte 2)

Tras una primera parte de demandas, juicios y batallas legales relacionadas con la cerveza continuamos relatando algunas de las más importantes o llamativas, ya que se nos quedaron muchas en el tintero. Y es que, siendo la cerveza una de las bebidas más consumidas en el mundo, es lógico que la rodeen muchos litigios.

Por ejemplo, con otras bebidas, como el Champán francés, a cuyos representantes no les gustó que un cervecero inglés llamase a su cerveza ChampAle, ya que se parecía demasiado a Champagne. Pero el cervecero (pese a afirmar en su web que usa métodos de producción similares a los del vino espumoso) dijo que Champ era de “Champion” y ganó, el muy campeón.

Sin embargo, a veces es la cervecera la que tiene que cambiar su nombre. En España durante años llamamos Coronita a la cerveza que el resto del mundo llamaba Corona. No por cosas de la monarquía, como algunos creen, sino porque ya existía un vino con ese denominativo.

Claro que las cervezas también pelean por nombres en España contra otras cervezas. Por ejemplo, Cervezas La Sagra, de Toledo, tuvo que añadir el “La” para diferenciarse de Sagres, de Portugal, que recurrió el parecido de las marcas (y la sentencia -aún no firme- da la razón a los lusos sin atender a que ambas reciben sus nombres de sus respectivas regiones). Por contrapartida, Sagres tuvo que retirar en España su variedad Bohemia, por su gran parecido con la cerveza Bohio de La Sagra. ¡Donde las dan las toman!

Young's Bitter

Esta cerveza es la Bitter (estilo que recibe su nombre de su principal sabor asociado, el amargo) más básica y conocida de la casa de Charles Wells & Young's. Una cerveza sencilla diseñada para sentirte como en un pub inglés.

El color es oscuro para poder ser una “pale”, más ámbar apagado (aunque claro). La espuma es blanca y compacta, no muy abundante ya que la cerveza en sí tiene poca carbonatación. Pero la presencia es buena, en su vaso de pinta inglesa, “of course”.

El aroma es fresco, a lúpulo (de las variedades Fuggle y Golding) con notas frutales y herbales y a cereal (malta tipo Pale de la cebada Maris Otter y malta cristal) que le da un toque acaramelado. El sabor es amargo, como su nombre indica, pero equilibrado.

Es una de esas cervezas inglesas que gracias a su baja graduación (4,5% ABV), su acondicionamiento en botella y su carbonatación moderada, se beben casi solas. Quizá le falte un poco de interés a esta en concreto, pero no dejarás una gota en el vaso.

“Mi opinión en un Tweet:” De beber y beber cual hooligan. Nota: Bien.

Birroturismo: Tour de Geuze

Pocos estilos hay tan especiales como los de fermentación espontánea. Y dentro de estos, pocas cervezas hay que generen más partidarios o detractores que la familia de las Lambic. Desde las Lambic sin mezclar hasta las Gueuze, pasando por las cervezas con fruta y por las más comerciales Faro, todas ellas son definidas con calificativos que abarcan desde "cerveza podrida insalubre" hasta "maravilla gastronómica de primer orden". En la entrada que hoy nos ocupa hablaremos de una concentración de fanáticos de la cerveza ácida que se celebra de forma bianual desde hace 20 años: el Tour de Geuze. Tuvo lugar el fin de semana del 6 y 7 de mayo en el valle del río Senne, al sur de Bruselas, y pudimos asistir gracias a un viaje de prensa invitados por Visit Flanders y la oficina de Turismo de Bélgica: Flandes y Bruselas. .

Para entender bien el fenómeno Toer de Geuze, primero debemos hacer una pequeña retrospectiva. Hace 20 años, las cervezas de fermentación espontánea estaban al borde de la extinción. Eran elaboradas, literalmente, por seis chalados que vivían como podían. Estos seis chalados (los brewers y blenders de Boon, de Cam, de Troch, 3 Fonteinen, Timmermans y Lindemans) decidieron abrir un día (en octubre de 1997) sus puertas a los visitantes. Visitantes que eran escasos y mayormente belgas (por no decir totalmente belgas).

Decidieron repetir este evento cada dos años, dando así nacimiento a un Toer de Geuze que estuvo varias ediciones sobreviviendo en la penumbra cervecera. Como anécdota, Karel Goddeau de de Cam nos comentó que el año 2000 se pagaban 3€ por una botella de una de las mejores Geuze jamás creadas, la Millennium Geuze que elaboró junto a Armand Gaston de 3 Fonteinen. Pero como hemos podido ir apreciando desde hace unos diez años, con el boom del fenómeno craft, el mundo del Lambic ha crecido exponencialmente, y en 2015 el Toer de Geuze atrajo a 10.000 visitantes, obligando en cierta manera a los organizadores a alargar de uno a tres días la apertura de puertas este 2017.

Actualmente, participan en estas jornadas Boon, de Cam, de Troch, Hanssens, Lindemans, Mort Subite, Oud Beersel, Tilquin y Timmermans. Nuestra visita fue en autobús, organizada por HORAL (los mismos organizadores del Toer), y nos permitió visitar cuatro de estos lugares. Fue un día intenso, en el que durante siete horas y media bajamos el pH de nuestro organismo a base de cerveza ácida.

Entrada Nº 2.000 de El Jardín del Lúpulo

Parece mentira que fuese ya hace casi seis años, allá en 2011, cuando los tres primeros Jardineros nos propusimos empezar a escribir en internet sobre cerveza. Y empezamos un blog que, poco a poco y con regularidad, ha ido creciendo hasta ser un gran Jardín, como es ahora.

Y, a base de publicar una entrada al día (llueva o nieve o estemos de resaca, casi sin fallar), hemos alcanzado la cifra de 2.000 publicaciones ya. Superando por el camino el millón de páginas vistas acumuladas y habiendo sido visitados por más de 300.000 usuarios únicos.

Más de 500 cervezas reseñadas, concursos, sorteos, un centenar largo de debates, decenas y decenas de ferias pisadas, eventos y catas por toda la península… ¡La verdad es que no podemos quejarnos! Pero aunque los Jardineros originales, los nuevos y los Becarios estamos muy orgullosos de nuestro trabajo y de lo que hemos logrado…

Todo esto no sería posible sin vosotros, los que nos leéis. Los 8.800 que nos seguís en Twitter, los 7.600 de Facebook, y los que andáis por otros lados (como los 500 de Feedly, que son más difíciles de controlar). A todos vosotros queremos daros las gracias y dedicaros estas 2.000 entradas. ¡Nos leemos por mil más, al menos!


Sábado Cervecero Animado (30)

Estamos de fiesta hoy. Bueno, o preparando una fiesta. La verdad es que es mañana mismo y nos ha pillado un poco de sorpresa (y muy atareados de trabajo, como todo este año) así que no nos ha dado tiempo a preparar un evento como la que hicimos con la entrada nº 1000 de El Jardín del Lúpulo.

Pero vamos, hoy es la 1999 (con unas de nuestras secciones favoritas) y mañana… ¡Nosotros lo celebraremos! Con vosotros brindaremos en la distancia… aunque prometemos que en verano nos intentaremos animar a hacer algo y volver a invitaros a cerveza y regalos a todos los que os acerquéis cuando hagamos la fiesta de la entrada nº 2000. ¿Os animáis?



Arriaca Imperial Red IPA

Desde Guadalajara nos viene esta cerveza que sólo hacen en lata (pero que no os eche para atrás esto, recordad algunas de las ventajas de este envase y que cada vez más y mejores cerveceros apuestan por él, ya no es sólo para yonkis en los parques). ¡Y es todo un pepinazo!

Pero lo del pepinazo ya nos avisa lo de “Imperial” y sus 8,5% ABV. Lo de “Red” nos prepara para el color, obviamente. Y es que es rojiza (aunque un poco marrón rojiza), con una corona de espuma beis claro abundante y con buena persistencia.

El aroma nos confirma lo de “IPA”, ya que huele mucho a lúpulo (con un carácter moderno, americano) con notas resinosas y a fruta. Y en boca es muy amarga, con 99 IBU, pero a la vez muy dulce (mucha malta con sabores afrutados y a caramelo y toffe). Por lo que resulta compensado.

Pero sigue siendo un pepinazo. Ojo, que a un principiante le puede parecer excesivamente intensa. Pero si ya has probado alguna IPA española, esto te gustará (y posiblemente, más). Para que no se te suba demasiado recomendamos, igual que hacen en su web, acompañarla de comidas agridulces o fuertemente condimentadas. Y beber en vaso de pinta, claro.

“Mi opinión en un Tweet:” Cada palabra de su nombre se explica por sí sola. Hasta la graduación puede ser la calificación. Nota: Notable alto.

Top 5 Cervezas en Untappd

Hace un tiempo comentábamos en nuestras redes sociales que las cervezas mejor valoradas tenemos en la aplicación de Untappd (para compartir y valorar las cervezas que te tomas con tus followers) nos sorprendían por ser la mayoría un producto medianamente clásico y asequible. Nada de cosas muy frikis, modernas o snob. Por ello hemos creído que merece que seleccionemos las 5 cervezas que en nuestra opinión sin duda merecerían 5 estrellas en dicha aplicación, ahora y siempre.

Samuel Smith's Imperial Stout (7% alc.). Una de nuestras cervezas favorita-de-toda-la-vida. De las primeras que nos abrieron los ojos al beber cerveza como placer (más allá de embriagarnos cual adolescentes) y por lo tanto la primera que reseñamos cuando hace años empezamos esta web. ¡No podía no encabezar esta lista! Una delicia de cerveza negra inglesa llena de sabor a chocolate, café y malta.

Trappistes Rochefort 10 (11,3% alc.). Aunque se llame “Diez”, ojo que tiene todavía más alcohol. Pero no miente en la nota, es un 10. Matrícula de honor. Una de las cervezas más potentes y sin embargo, agradables. Compleja, intensa, sabrosa. Y un verdadero ejemplo de cerveza de abadía trapense belga, que demuestra que se hicieron famosas por algo.

Shepherd Neame Spitfire (4,5% alc.). La cerveza inglesa en general siempre ha estado entre nuestras favoritas. Su baja carbonatación y el poco alcohol, y que hasta las cervezas que llaman “amargas” o “fuertes” son relativamente suaves o compensadas hacen que podamos beber muchas. Y más si tiene el perfil equilibrado con presencia de maltas en boca y de lúpulo en nariz de esta Ale estilo Bitter. ¡Muy recomendable!

Weltenburger Kloster Barock Dunkel (4,7% alc.). De una de las cervecerías más antiguas del mundo (desde 1050, ahí es nada, dentro de poco cumplen un milenio) nos llega una cerveza que, aunque puedas creer que es de trigo por el formato de medio litro alemán, es de cebada. Y oscura, que es lo que significa Dunkel. Pero es sabrosa e interesante pese a su bajo alcohol.

BrewDog Dead Pony Club (3,8% alc.). Esta quizá sea la cerveza más moderna de esta lista, pero es que combina perfectamente lo que decíamos antes que nos gustaba de las cervezas inglesas, junto con un toque moderno rollo Pale Ale americana (mucho más lúpulo, vamos). Por eso repetimos de ella a menudo y la valoramos bien. Ideal para primeras horas o picoteos por ahí.

Estas cinco cervezas son algo que si no habéis probado (ya os vale, cerveceros) debéis probar al menos una vez en la vida. Productos clásicos (o relativamente clásicos) que se encuentran sin problemas fácilmente. Y que nos sirven de base para conocer o juzgar los siguientes estilos de cerveza que vayamos probando, ya que muchas veces nos olvidamos de los orígenes. Ah, y podéis comprobar otras cervezas bien (o mal) valoradas siguiéndonos en Untappd, claro.

Vasos para Cerveza: Tulipa

No podemos dejar pasar más tiempo esta sección sin comentar una de las que para nosotros son las vajillas más esenciales del mundo cervecero: la copa tipo Tulipa, tan habitual en las marcas de cerveza belgas por su versatilidad.

Es una copa, con pie, amplia en la parte inferior y que luego se estrecha a media altura, para abrirse de nuevo un poco en la boca, con una entrada ancha. Vamos, un poco como la flor de un tulipán, por lo que recibe ese nombre tan bonito.

Este diseño sirve para recoger bien la abundante cabeza de espuma que suelen tener las cervezas belgas. El pie y la forma redonda ayudan a conservar la temperatura. Y la parte principal ancha que luego se estrecha crea y retiene más los aromas.

Es ideal por lo tanto para las cervezas belgas a las que ha estado asociado (Strong Golden o Dark Ales), así como Biere de Garde o Saison, además de para las IPAs o incluso las Imperial Stout. Un vaso muy bonito, cómodo, agradecido y versátil que no puede faltar en vuestra estantería.

La Justicia y la Cerveza (Parte 1)

Últimamente en el mundo cervecero se ha hablado mucho de las demandas que ha puesto la cervecera Craft escocesa Brewdog a dos pubs del Reino Unido por usar palabras que la marca consideraba “suyas”. Por ejemplo, a uno llamado Draft Punk, y a otro llamado Lone Wolf. Lo curioso es que venga de parte de los mismos que contestaron a otra demanda judicial cambiándose legalmente los nombres a Elvis para demostrar que la propiedad de un nombre tan genérico es difícil de defender con pleitos.

Pero no hay que irse tan lejos para encontrar un ejemplo de litigio similar. Hace sólo un par de años que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid dio la razón a la empresa Mahou-San Miguel frente a la iglesia por el uso de la marca “Mezquita de Córdoba”. Curiosamente, pese a esto esta cerveza ha sido sustituida del catálogo por la “Alhambra Reserva Roja”. ¿Tendrá algo que ver?

Otro de los casos más conocidos es el de la cerveza americana propiedad de Anheuser-Busch InBev, Budweisser, un nombre de cerveza cuyo origen europeo ha llevado a tener múltiples litigios con otra marca checa: Budějovický Budvar, que tiene una cerveza de igual nombre. En muchos casos, estos conflictos acaban haciendo que la misma cerveza tenga un nombre en unos países y otro en otros (como es el caso de la cerveza belga Bush, que por no discutir con la multinacional anteriormente mencionada, bautizó fuera de sus fronteras su cerveza como Scaldis)

Y sin dejar de lado a AB-Inbev, estos fueron condenados hace dos años a indemnizar a sus consumidores por hacerles creer que tras la adquisición de Beck’s por la compañía (y con la producción elaborada en su planta de St. Louis) esta seguía siendo una cerveza alemana. ¡Ojo al dato, que como este hay muchos casos!

Affligem Tripel

Ya sabéis que desde que bebemos las cervezas, libreta en mano, y tomamos las notas de cata hasta que la reseña aparece por aquí suele pasar un tiempo. Por eso a veces nos preguntamos… ¿Cómo puede ser que aún no hayamos comentado tal cerveza, si es una de las clásicas? Pues un poco nos ha pasado eso con esta.

Y es que Affligem es una de las cervezas de abadía belgas más distribuidas y conocidas, y su cerveza de estilo Triple (o Tripel) es la más potente de su gama. En el cáliz tiene color ámbar anaranjado, ligeramente opalina por su segunda fermentación en botella, y coronada por una espuma blanca y esponjosa.

El aroma que tiene es afrutado y especiado (debido principalmente a las maltas ya la levadura), con notas de caramelo. En boca comienza con las mismas características, pero además destaca su carácter anaranjado y su final amargo y seco.

Quizá lo que más habría que destacar es su buen equilibrio, que además oculta sus nada despreciables 9,5% ABV. Ojo que esto lo hace una cerveza peligrosa que se disfrutará más maridando con un plato de pasta carbonara, por ejemplo, y bebiéndola a una temperatura no muy fría (entre 7 y 9ºC).

“Mi opinión en un Tweet:” Como no aparenta el alcohol… ¡Ten el triple de cuidado! Nota: Notable.

The Beer Times (210)

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Si ayer no nos vistes, aún puedes venir a beber con nosotros y comentar el periódico de los enlaces sobre cervezas.

Hoy, Feria en San Sebastián de los Reyes

Hoy nos pasaremos el día en la I Feria de la Cerveza Artesanal de San Sebastián de los Reyes. Tenemos allí programadas entre hoy y mañana (que la feria empezó ayer pero dura hasta el domingo) varias catas de cerveza que nosotros dirigimos.

Son para diferentes niveles e intereses. Hay cata de iniciación (con estilos más “sencillos” y explicaciones básicas para aprender sobre cerveza), cata de estilos extremos (con cervezas “raras” y elaboraciones menos corrientes) y cata de maridaje (para descubrir nuevas combinaciones de sabores).

Algunas están ya llenas, pero para otras queda alguna plaza. No dejéis de preguntar si os acercáis y estáis interesados. Si no, siempre podréis echar un ojo mientras las damos, creemos.

Y si lo de las catas no va con vosotros, que sois más de beber por libre, cuando no estemos trabajando estaremos también bebiendo libremente por ahí, y nos encantará saludaros y beber con vosotros si nos encontramos.

Maridaje con Cerveza: Conceptos Básicos (1)

Queremos ir introduciendo poco a poco conceptos más avanzados de la combinación de bebida y comida (en este caso centrándonos en la cerveza, claro). A esto también se le conoce como maridaje. Y siempre hemos hablado de ello, habitualmente en cada reseña de cerveza, tras la cata, indicando con que alimento combinaría bien.

Pero otras veces hemos dedicado secciones a recomendar cervezas para los platos más típicos de la navidad en las diferentes regiones de España. O incluso propusimos debates en los que contar vuestras experiencias personales con los maridajes cerveceros.

Ahora queremos ir más allá, y tratar una serie de conceptos básicos para luego irnos adentrando en los diferentes factores a tener en cuenta a la hora de combinar cerveza y platos. Con ejemplos prácticos, desde luego. Y hoy empezaremos con lo primero: los Tipos de maridaje.

Y podemos distinguir dos o tres tipos básicos de maridaje: El primero, Maridaje por Afinidad, en el que podemos distinguir a su vez dos clases. Cuando la cerveza y la comida comparten sabores muy similares, podemos hablar de Maridaje por Acompañamiento (o semejanza). Este es el caso de las cervezas negras tipo Stout y el chocolate, por ejemplo. Cuando la cerveza y la comida no comparten sabores concretos, pero entran en armonía y se refuerzan, hablamos de Maridaje por Complementación. Esto ocurre por ejemplo con platos de pasta y especias y cervezas de estilo Belgian Strong Golden Ale.

Por otro lado, encontramos el Maridaje por Contraste, en el que las características del alimento y de la cerveza son muy diferentes, pero precisamente eso es lo que hace que combinen bien. Un buen ejemplo de esto son las cervezas lupuladas y carbonatadas, como una Hoppy Lager, usándose para limpiar el paladar y refrescar con la comida especiada o pesada y grasa, como un taco mejicano. ¿Cuál creéis que os gustará más?

Spaten Oktoberfestbier

Para celebrar lo que sea hay que aprender de las grandes celebraciones. ¡Y apuntar alto! ¿Que te casas y eres el príncipe de Baviera? Pues montas la Oktoberfest. ¿Que has aprobado una examen con un 6? Pues no te cortes y celébralo a lo grande también. Monta tu propia Oktoberfest, aunque sea en mayo. Lo único que necesitas es que no falten cervezas como esta.

Bueno, valdría cualquier cerveza. Pero mejor si es alemana, de baja fermentación, cumple con su ley de la pureza (Reinheitsgebot, vigente desde 1516 hasta hace bien poco), es de estilo Märzen (con cierta densidad) y está hecha en Múnich. Vamos, como esta.

Pero dejemos de hablar y comencemos a beber esta cerveza rubia dorada y brillante, limpia. Admiremos su burbuja fina y no muy abundante pero que genera una espuma compacta y pegajosa (aunque tampoco muy abundante ni persistente). Olamos su aroma a pan y grano, maltoso y ligeramente empalagoso. Luego el sabor es dulce, pero al final compensa con cierto amargor del lúpulo.

No sabemos si será la primera realmente -como hemos leído por ahí-, pero es cierto que es buen ejemplo de lo que es una cerveza de las que sirven en la verdadera Oktoberfest. Un poco más alcohólica de lo normal, pero sin pasarse (5,9% ABV), ideales para acompañar el pollo asado (el gran olvidado en nuestras copias de la fiesta), el codillo y las salchichas.

“Mi opinión en un Tweet:” Los sabores de octubre en Alemania en tu vaso, cuando quieras. Nota: Bien.

Aroma: Tostadas

Las cervezas pueden tener, entre otros muchos aromas (como vamos viendo en esta sección) unos cuantos aspectos organolépticos que nos recuerdan al pan y a otros productos de panadería. ¡Es muy lógico! Si lo piensas, comparte la mitad de los ingredientes, incluyendo uno fundamental: el cereal.

Además, en ambos casos, estos cereales (el trigo, o la malta de cebada, o ambos) pasan por procesos en los cuales el calor produce en ellos las famosas (famosas porque os hemos hablado de ellas en anteriores ocasiones, al menos) reacciones de Maillard, en las que un azúcar y una proteína se unen, dotándoles de sabores, aromas y pigmentos coloreados (de colores “tostados”, del amarillo al marrón oscuro, casi negro).

A estos pigmentos se les llaman melanoidinas. Seguro que os suenan porque, como ya os dijimos, hay una malta que se llama así. Y son el producto que “tizna” nuestras tostadas cuando las metemos en la tostadora. Por eso, tanto la cerveza como nuestro desayuno pueden compartir estos aromas (y nombres y colores, ya que a las cervezas “tostadas” se les llama así por el color que les dan las maltas oscuras).

Para aprender a reconocerlo, nuestro consejo es que cojáis diferentes tipos de pan y los tostéis a diferentes potencias o tiempos, para que queden desde “crujientito” a “chamuscado”, y los oláis. Y, por no tirarlo, aprovechad para acompañarlo de patés, quesos y unas cervezas tostadas, claro.

Maltas: Crystal

Hoy os hablaremos de la malta Crystal, también conocida con el nombre del grupo de maltas al que pertenece, las maltas caramelo. Las maltas crystal o caramelo tienen un aporte contundente tanto en el sabor como en el color de la cerveza.

El rango de color es muy amplio, de entre 10-200 SRM. Debido a las diferencias dentro de este tipo de malta, las dividiremos en dos grupos: las maltas crystal claras (de 10-60 SRM) y las maltas crystal oscuras (60-200 SRM). Ambos grupos se usan en cantidades pequeñas junto con maltas base debido al amargor que aportan y a la falta de actividad enzimática, que no les permite transformar sus azúcares solas.

Las maltas crystal claras son las que pasan menor tiempo en el proceso de tostado. Se usan frecuentemente cuando se busca que su sabor sea el que predomine en la cerveza, ya que sus sabores y aromas son limpios. Estos aromas y sabores suelen recordar al caramelo y al toffee. En el caso de las maltas crystal oscuras, como es de lógica, pasan más tiempo en el proceso de tostado. Las notas que aportan se acercan más al azúcar quemado y son menos limpias que las de las maltas crystal más claras. Por esto mismo suelen emplearse en menor cantidad para aportar aromas secundarios que aporten carácter a la cerveza (nunca más del 20%).

Como podéis ver este tipo de malta tiene un amplio abanico de posibilidades, maltas de las que nos invitan a jugar y probar, pudiéndose usar en cervezas muy diferentes. Estas maltas se emplean para estilos tan dispares como la Märzen y la Porter. Así que os invitamos a experimentar y, de la mano de estas maltas, explorar diferentes estilos de cerveza.

Northern Monk Heathen

Hoy probamos una cerveza de temporada de los ingleses de Northern Monk. Una IPA increíblemente fresca y aromática. En copa es de un color dorado velado y está coronada por una espuma blanca de retención baja, aunque una ligera capa permanecerá cubriendo la cerveza hasta el final.

No es necesario acercar demasiado la nariz al vaso para empezar a percibir las notas de fruta tropical (pomelo, mango y maracuyá) que emana ya nada más servirla. Estos intensos aromas los aporta la gran cantidad de lúpulo Citra que han empleado en su elaboración.

Con el primer trago ya aparece de nuevo la tropicalidad del Citra, haciendo esta cerveza muy juicy, como dirían los anglosajones. La sensación en boca es más resinosa y cítrica que seca, además muy agradable. Es verdad que en este caso, los toques maltosos están bastante camuflados, pero esto es propio del estilo.

No obstante, pese a lo que podrías pensar tras haberte bebido esta cerveza con sensación amarga solo tiene 30 IBUs, y también te engañará su cuerpo ligero y poca sensación alcohólica, pues hablamos de un 7,2% ABV, que no se notan para nada.

“Mi opinión en un Tweet:” Estos monjes ingleses no tienen nada que envidiarles a los verdaderos monjes belgas a la hora de hacer birra, cada uno en su estilo, claro. Nota: Sobresaliente.