Abridor Mechero

Mira que es sencillo, mira que llevamos años teniendo unos rondando por ahí, y siempre a mano, en el bolsillo del vaquero o de la cazadora. Y hasta hoy no nos damos cuenta de que no lo hemos comentado en el blog.

¡Juntar un encendedor con un abridor! ¿Cómo no se le había ocurrido antes a nadie? Cerveza rubia + barbacoa, éxito asegurado. Cerveza negra + chimenea, gran velada. Cerveza + cigarro, no es mala combinación (salvo para la salud, claro); y más si es “de la risa”.

Bueno, la cosa es que es más útil que tu encendedor abra cerveza que que tenga una luz con la que joder al prójimo apuntándole a los ojos, como ocurría hace años. Por eso os recomendamos llevar siempre este abridor, digo, este mechero.

Y, como podéis imaginar, son una gran herramienta publicitaria, que se puede decorar con lo que os venga en gana. ¡Y luego podéis regalárnoslo a nosotros! ¡Nos encantaría!

Carta de Aromas: Lías (Levaduras)

Las cervezas que tienen una segunda fermentación en botella suelen tener cierto “sedimento” en el fondo, que corresponde a las levaduras que estaban vivas en la cerveza cuando se embotelló y que ahora, agotadas por el alcohol, la presión y la falta de azucares, yacen al fondo. En el vino, generalmente en vinos espumosos, a esta capa de levadura se la conoce como lías, y al vino que madura con ellas, de crianza en lías.

Estás levaduras, al sufrir el proceso de autolisis en contacto con la bebida, liberan manoproteinas, que ayudan a estabilizar el producto y sus características organolépticas, dotando a la cerveza de mayor cuerpo y sedosidad, aromas afrutados, y alargando su vida útil, como bien sabemos.

Pero también producen y potencian olores “de reducción” (que es lo contrario a los de oxidación, para entendernos) si lleva mucho tiempo en contacto, degradándose, que suelen ser de naturaleza azufrada o sulfurada: desde aromas sutiles a berza cocida hasta huevos podridos. Y si es muy pronunciado, puede recordarnos al palo de un gallinero.

Comparad para entender mejor este olor los puntos en común que tienen los cavas y el champán natural, con las cervezas con segunda fermentación en botella. Es interesante buscar, en otras bebidas alcohólicas, puntos en común con nuestra amada cerveza, os lo aseguramos.

Hoy, el Jurado en La Tape

Vamos a ser escuetos, que tenemos mucho trabajo: hoy, de 12:00 a 20:00, aproximadamente, estaremos por La Tape (C/ San Bernardo, 88, Madrid) junto con los miembros del jurado que catarán, divididos en cuatro mesas, las 152 cervezas caseras inscritas al IV Concurso Homebrewer.

El acto es semi-público (se puede observar pero se ruega no molestar mientras duren las sesiones de cata) y estáis todos invitados a acercaros y charlar con nosotros en los ratos que se pueda. E, insistido esto, nos vamos a La Tape. ¿Nos vemos hoy allí?

Verhaeghe Barbe Rouge

Esta cerveza, barbarroja, es de la misma casa que la Duchesse de Bourgogne (una de nuestras aci-dulces favoritas). Por lo que, al ver una “Rouge” de dicha marca, nos imaginamos una cosa que no se parecía en nada a lo que nos encontramos.

Al servirla, era una cerveza de color ámbar limpio, con mucha espuma y mucha carbonatación. El aroma, ligero, maltoso y metálico. Quitando lo “limpio” y lo cristalino del color, lo demás no iba mal.

Pero el sabor era amargo, pese a ser principalmente maltoso. Con toques caramelosos dulzones y afrutados, pero una buena carga de lúpulo amargando en el trasfondo. Vamos, que nos esperábamos algo similar a la Vichtenaar y nos encontramos con una cerveza parecida a la Gouden Carolus Ambrio. Y no era lo que buscábamos.

Claro que en su estilo, Strong Amber Ale Belga (o lo que sea), no está mal esta cerveza de 8% ABV. Pero esto es lo que te pasa cuando tienes otras expectativas por leer Rouge en una etiqueta.

“Mi opinión en un Tweet:” Como Rougue, rojo. Como Amber, ámbar. Cata para semáforos. Nota: Suficiente.

The Beer Times (156)

Dominical de noticas sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Si estás impaciente por ver la cata del IV Concurso Homebrewer (nosotros también), relájate leyendo el dominical de los enlaces sobre cervezas.

Resumen: Cata del Concurso Homebrewer

Perdonad si somos pesados, pero es que estamos muy orgullosos de cómo está yendo este IV Concurso Homebrewer. Por eso queremos recordaros que el día 9, el próximo martes, el jurado catará las cervezas y las evaluará, en La Tape, Madrid, y estáis invitados a acercaros y cotillear y charlar con otros homebrewers.

Hasta entonces, aquí podéis ver la lista de las 152 cervezas inscritas en esta edición, su álbum de fotografías para admirar sus etiquetas, y en esta otra entrada, los expertos cerveceros que compondrán el jurado, de lo mejor que se puede encontrar en España.

Dicho esto, por hoy nos vamos a despedir (prometiendo bombardearos más próximamente con esta información) que tenemos muchas cosas que preparar para que todo salga bien en la cata, y que todo el mundo acabe contento.

Ah, y no os olvidéis que dos semanas después, el sábado día 20, es la entrega de premios en el mismo lugar. ¡Id reservando la fecha!

Rogue Hazelnut Brown Nectar

Esta cerveza busca ser una versión moderna de las clásicas Brown Ales inglesas, pero respetando el corte dulce (no como las americanas realmente modernas, que tienden a un perfil más lupulado).

De color marrón rojizo, limpio, debido al uso de maltas con (TM) de Rogue. Y, pese al uso de lúpulos también con (TM) de Rogue, es maltosa y dulce, muy dulce. Siendo mejor que su sabor su olor a frutos secos (debido al extracto de avellana que lleva).

En cualquier caso, la levadura Pacman marca de la casa –e imaginamos que también con (TM) aunque su web no lo ponga- acaba de hacer una cerveza de 6,2% abv. agradable y aceptable, pero que no nos hace preferirla frente a las clásicas británicas.

Pero todo esto da igual, porque nosotros no la habíamos elegido por esto, sino simplemente porque no divertía que su ilustración mostrase, con el puño en alto (como todas las de Rogue, aunque ahora lo disimulen con una jarra de cerveza) a un sosías del que fue durante años alcalde de Valladolid, León de la Riva. ¡Con el puño en alto!

“Mi opinión en un Tweet:” Y, pese a la bobada que nos impulsó, esta rica. Nota: Notable.

#LaRonda 39 (2.13): Fyne Ales en el BBF

Volvemos, como todos los años pero esta vez “institucionalizada” en forma de ronda, con la presentación en los blogs y webs cerveceras de algunas de las birras que se van a poder encontrar en el Barcelona Beer Festival (en su quinta edición ya).

Y este año hemos elegido (como suele ser habitual dado nuestros gustos) una cerveza de corte british, en este caso escocesa: Fyne Ales. Una marca creada en 2001, dirigida por la familia Delap (segunda generación) y que cuenta con más de 15 trabajadores. Son cervezas hechas con agua de lluvia (cosa que en Escocia no falta, precisamente), una base de malta Maris Otter, levadura propia y una manera de producir a la vez clásica y moderna.

Para el festival traen dos variedades (ambas colaborativas) que demuestran claramente este espíritu moderno. La primera, una Golden Ale ahumada con maltas de turba de la vecina destilería de Springbank (para amantes del whisky) de 4,5% ABV, llamada FyneBank. La segunda, la Mills & Hills, una Imperial Stout colaboración con De Molen, que se acercaron a Fyne Ales cuando ampliaron equipo a ver cómo de fuerte podían hacer una cerveza. Y sacaron esta cerveza negra de 9,5% ABV y 100 IBUs, con lúpulos Sorachi Ace and Calypso.

Si están tan ricas como la Fyne Ales Zombier que probamos en el BBF hace dos años, o las que bebimos en el Meet the Brewer del año pasado, nos agradeceréis la recomendación. Podéis agradecérnoslo allí mismo, invitándonos a una cerveza, claro está. O aquí, en los comentarios, si no coincidimos.

Lúpulo: Apollo

“Houston, tenemos un problema”, es la frase que todo no jardinero relaciona con la palabra Apollo, aunque sea sólo por la película. O la más manida: “Esto sabe a-pollo”, con las carnes exóticas que pruebas. Pero para que la próxima vez que alguien nombre el Apollo tengáis algo más de que hablar, os diremos que es una variedad de lúpulo creada en el programa Hopsteiner Breeding y liberada en 2006.

El propósito con el que se usa este lúpulo en la cerveza es principalmente para darle amargor, dado su 15-19% de alfa ácidos, los cuales tienen una estabilidad excelente durante los seis primeros meses de conservación (de un 80-90%). Añadido a la cerveza, además de amargor le aporta notas cítricas (a naranja, sobre todo) y resinosas en aroma y sabor.

Se usa para cervezas de estilo americano y de de alta fermentación, no sabemos si enviarlas al espacio es necesario, pero puede ser sustituido por CTZ, Magnum, Millenium, Nugget o Warrior.

No hay demasiadas cervezas que lleven este lúpulo o que lo anuncien, quizás por su excesivo amargor, pero podemos encontrarlo en la Anchor IPA de California y en la cerveza 13 Guns, de Twhaites, una American IPA procedente de Inglaterra.